- jueves 10 de marzo de 2022 - 12:00 AM
La fuerza de querer
En nuestro mundo, y según la forma en que nos comunicamos, lo que no se dice pero se observa y se siente trasmite un mensaje que se capta con mayor claridad que las palabras. El investigador Albert Mehradian dice que en una conversación trasmitimos con palabras un 35 % y, mediante la comunicación no verbal, más del 65 %.
Igualmente, la entonación usada al pronunciar las palabras nos dice más que el contenido de la frase en sí. Por ejemplo, una persona puede decir «Quiero negociar, me gustaría terminar este conflicto» y, sin embargo, sus acciones, su lenguaje corporal y la entonación de sus palabras trasmiten todo lo contrario.
Puede ocurrir que las partes aseguren querer llegar a un acuerdo y, sin embargo, existan intereses ocultos que escondan la verdadera intención de ganar ventaja e información y no haya una genuina intención de llegar a una solución del conflicto. En este caso, se manipula la situación para ganar una ventaja como estrategia. Esta es una postura deshonesta, pero lastimosamente se da en la práctica.
En los posibles escenarios descritos existe un elemento común a todos, y es la ausencia de auténtica voluntad para construir un acuerdo con el que resolver una situación o conflicto entre personas o grupos de personas.
La voluntad es el requisito principal para solucionar un enfrentamiento mediante los métodos no contenciosos de resolución de conflictos. Si no existe voluntad de solucionar una situación, si no se desea realmente, nuestras acciones y actitudes entorpecerán el proceso. Querer encontrar una solución activará la creatividad para descubrir las vías de solución. Y propiciará un ambiente colaborativo para que fluya el diálogo.
Abogada, mediadora, coach