• jueves 09 de noviembre de 2023 - 8:22 AM

Exijo respeto hacia los periodistas

Muchos de los que buscan la noticia los he tenido como alumnos en el aula de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá

El mejor consejo que le doy a los dueños de medios de comunicación social es de que se abstengan de enviar a los periodistas a la cobertura de las manifestaciones. Lo expreso por estrategia. Así como hay los temo céfalos que defienden el cierre de calles, con propósitos diferentes, así también los hay de quienes exigen el derecho para transitar con libertad tal como lo exige la Constitución. En medio de este forcejeo están los que buscan, editan y publican la cobertura de los hechos en la calle. Los manifestantes de ambos lados deben saber que la decisión final de publicar un asunto delicado y cómo hacerlo, no es del periodista. Panamá no escapa a la intromisión de los propietarios, elemento que se patentiza, con más fuerza, cuando se dan hechos como los que vivimos. Cada día observo el calentamiento de los ánimos donde los extremistas piensan que la culpa del malestar que sienten es de los periodistas. ¡No señores, un comunicador es tan pueblo como los que se manifiestan, con la única diferencia que este profesional tiene que ser sereno, ecuánime y buscar el equilibrio de la información!

Muchos de los que buscan la noticia los he tenido como alumnos en el aula de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá. Ahora, existe un ambiente extremista también en quienes deciden la política informativa. Por los lados de EPASA no se puede decir nada que vaya contra los intereses del loco mayor y por La Prensa hay una artillería pesada, con razón o sin ella en contra de las andanzas de ese mismo personaje. Y eso viene ocurriendo desde tiempos remotos donde la nación estaba en una calma relativa. A cada rato me llegan los gritos desesperados de colegas quienes se lamentan de no poder ejercer la profesión como se les enseña en la universidad. Esto también hay que decirlo a los cuatro vientos para que se corrijan ciertos entuertos al observar a una prensa extremista.

Cuando dirigí la Escuela de Periodismo la nación comenzaba a levantarse en contra de los militares. Mi periodo inició en 1986 y terminó con la invasión del 19 de diciembre de 1989. Vivimos momentos tan tormentosos como los de hoy y siempre exigimos respeto por la profesión y el ejercicio con la dosis de ética necesaria. Incluso, en aquellos tiempos vendimos la frase que iba en la papelería, en revistas, panfletos, suplementos, calentadores y camisetas que decía… ¡Por la Ética! ¿Se puede ser profesional del Periodismo en tiempos de guerra! La respuesta es ¡SÍ!, pero debemos advertir que frente a los ánimos fuera de la normalidad siempre habrá los quejosos que no se sentirán satisfechos con el manejo de la información. La UNESCO, la parte de las Organización de las Naciones Unidas que se dedica a la educación y la cultura destaca: “Agredidos, intimidados e incluso asesinados. En el mundo entero, los periodistas se exponen cada día a riesgos y amenazas graves por el simple hecho de hacer su trabajo: informar al público.

Linda Klaassen

UNESCO.”

Hay momentos en que las pasiones pueden desbordarse y en Panamá vivimos esos escenarios. Una mala mirada o una expresión fuera de lugar pueden encender los ánimos como lo estamos observando. Exijo respeto hacia los periodistas, así como también insto a los dueños de medios a manejar la información como se debe y ¡por favor eviten enviar a estos profesionales a la calle… los tiempos están, más para la estrategia que por aumentar la sintonía, lectura o radio audiencia. Abrazos y que tengan un feliz jueves dentro de las circunstancias.