- jueves 03 de febrero de 2022 - 12:00 AM
Encontrando soluciones
Las personas somos complejas y tenemos la propensión a etiquetar a las personas y las circunstancias. Nos hacemos de un concepto lo encerramos y rotulamos. Muchas veces juzgamos con la primera impresión.
Cuando reaccionamos ante una circunstancia, hecho o persona se puede conjugar varios factores tales como nuestro esquema de creencias, el ambiente, el estado anímico y muchos más. Cuando construimos una idea sobre algo y cuando desarrollos una postura ante una circunstancia o persona, se pueden combinar al hacer nuestra valoración de los hechos, nuestros valores, principios y creencias. Podemos reaccionar ante algo y defenderlos con fuerza, pasión y terquedad.
Imagínenos dos personas con posturas contrarias que discuten por hacer prevalecer su posición ante un suceso, que puede ser: la crianza de los hijos, interpretaciones religiosas, el manejo de la economía familiar o una retribución laboral, entre muchos otros ejemplos.
Resulta a veces complicado que las partes se pongan de acuerdo y construyan soluciones ante sus desavenencias ya que a veces es difícil desarrollar una saludable empatía, que permita respetar un modo de pensar distinto al nuestro. No todas las veces es conveniente aceptar la postura de otro. Lo que si es beneficioso es que partes contrarias depongan sus posiciones para construir acuerdos que sean favorables para la mayoría.
Esto requiere que nos elevemos como personas y permitamos que la mesura y la madurez dirijan los actos para que lo que prevalezca sea la protección de los intereses en común que muchas veces se empantana ante el desbordamiento de las emociones que enceguecen lo que es evidente como lo puede ser, la familia, los hijos, el empleo, la empresa, la paz.
ABOGADA- MEDIADORA- COACH