• martes 07 de enero de 2020 - 12:00 AM

Decir la verdad, un grito mudo

Desde pequeño nuestros padres siempre nos dicen ‘es importante decir la verdad, nunca mientas'.

Desde pequeño nuestros padres siempre nos dicen ‘es importante decir la verdad, nunca mientas'.

El niño no nace sabiendo qué es la mentira, pero la inculcan los padres diciendo: ‘si me llaman digan que no estoy'. Desde ese momento comienza a saber lo qué es no decir la verdad.

En nuestro país, no decir la verdad es una institución a todos los niveles, no solamente en la vida privada sino también en el sector público, pregonamos tantos valores cívicos y por detrás hacemos todo lo contrario. Ya es tiempo que cada uno de los panameños valoremos la verdad y la exijamos, principalmente a los servidores públicos que, por elección popular, llevamos a un mandato de cinco años.

Nuestros servidores prometen para alcanzar nuestro voto y en el momento en que son elegidos, la verdad la voltean con mentiras y nadie les exige nada, actuando en base a su voluntad y su bolsillo, quedando todo en la impunidad, paseándose por las calles como dioses y la mayoría del pueblo sufriendo en silencio frustraciones sin esperanzas.

Ya es hora que cada uno de nosotros pongamos un alto a la mentira, a la corrupción y al ‘poco me importa'. Tenemos todos que exigir, con derecho propio, lo que nos corresponde y no dejar pasar la impunidad de otros al olvido; es imposible que, en Panamá, los pobres y la clase media, estén empobreciéndose más a pesar de vivir en un país que nos ha brindado todo, y éste sea solamente para los más verracos y santurrones.

Sólo tenemos que caminar por los sectores más humildes para darnos cuenta que pasan cinco años y todo está igual, mientras que si caminamos por otros sectores y miramos a nuestro alrededor nos damos cuenta cómo, en un periodo de cinco años, otros grupos, como gobernantes de turno, su familia y amigos se hacen cada vez más ricos, sin importarles si su vecino la pasa bien o mal (mientras yo tenga y me llene no me importa los demás). Eso no es justo, ni es humano, cada uno de nosotros es responsable de lo que pasa.

ABOGADO