- viernes 01 de mayo de 2020 - 12:00 AM
Decepción
La confianza es la base de toda relación. No importa el ámbito en que se desarrolle, la pérdida de la misma significa condiciones adversas para la convivencia. El Gobierno Nacional atraviesa uno de los peores momentos registrados en décadas, no obstante, su conducta ética dista mucho del enorme sacrificio que impone a toda la población panameña.
Durante el estado de emergencia decretado por el Órgano Ejecutivo, se dictaron medidas para combatir la pandemia del COVID-19, entre las que destacan las facultades para la centralización de compras y contrataciones públicas para adquirir productos e insumos de primera necesidad.
Como resultado de esta flexibilización surgieron irregularidades en la compra de ventiladores clínicos a precios de rebusca y botellas de gel alcoholados al triple del valor de lo que lo venden los supermercados, entre otros tantos escándalos.
Hechos como estos, lo único que hacen es promover la pérdida del respeto del pueblo hacía sus gobernantes.
Luego vienen otros resentimientos acumulados, producto del cinismo político y de la indiferencia, que ocasiona la falta de solidaridad, la perversidad y la alevosía, generada por los mismos, a los que se les ha conferido la administración de los recursos de todos los panameños.
Al final de cuentas, todo se resume en un cúmulo de actuaciones de gobernanza, basadas en intereses de grupos alejados del bienestar común. La medida de cuarentena impuesta a toda la población, sin mayores consideraciones, dejó a los más desprotegidos a su suerte, trayendo consigo un alto grado de resentimiento.
Esto ha sido un acto perverso, equiparable a encarcelar a alguien por meses y no darle alimentos. ¿Qué clase de país es este, que no tiene recursos para alimentar a su pueblo por 60 días?
El panameño padece ansiedad, desilusión, desesperanza, ansiedad, zozobra, temor, indefensión, frustración, impotencia, angustia, desasosiego y depresión.
El papel de los que debieron estar a la altura de las circunstancias, será juzgado en la medida de sus actuaciones.
PERIODISTA