Ha salido el decreto del Gobierno, donde aparentemente descubren que el agua moja y nos dice que es el ente rector de la Salud pero, aunque enlista la Funciones Esenciales de la Salud pública (FESP) como si fuera innovador, se le olvida que se necesita es el cumplimiento de ese rol rector de políticas de salud, ese fortalecer la protección del bienestar de todos los habitantes.
Sigue el ministro Boyd confundido, creyéndole a algún mal asesor que rector es ser dueño de todas las instituciones de salud y creer que puede impunemente manipular las finanzas de la Seguridad Social, tan equivocado como si pretendiera modular las finanzas de los hospitales privados.
Al ministro se le olvida, que ser rector se fundamenta en pilares que son la gestión sanitaria (con centros y subcentros cerrados y los que hay abiertos, desabastecidos) la información ( sin datos reales de indicadores fiables o actualizados, con un boletín epidemiológico pobre y sin divulgación efectiva), la financiación y el recursos humano, los cuales ni tienen presupuesto suficiente, ni han nombrado suficiente personal, las carencias es el pan de cada día y la mala planificación de los recursos, hace que nunca hay para pagarle a su personal a tiempo nada. Pero salud no es solo atenciones de salud, es ambiente, agua, comida y cuidado de niñez, está metido en SENNIAF, en IDAAN, en Autoridad de aseo, en la Autoridad Panameña de Alimentos, en la seguridad social, aunque parezca crean es para bailar lambada en la unificación en salud. Pobre Panamá con inmoralidades en salud.