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Agrega El Siglo en Google ↗️Conocí a Rubén Darío Murgas en 1984, durante las elecciones internas del PRD para escoger la candidatura a la Alcaldía de San Miguelito y participamos en aquel proceso democrático, del cual resulté electa.
Aunque nuestras posiciones políticas podían ser distintas y defendíamos nuestras ideas con convicción, aquella experiencia me permitió conocerlo de cerca; era apasionado por la política y el destino de Panamá.
Rubén Darío se convirtió en una de las voces más reconocidas y respetadas del periodismo panameño. Su trayectoria abarcó la prensa, la radio y la televisión; participando activamente en el análisis de los principales acontecimientos políticos y sociales del país. Siempre aprecié en él su compromiso con el pensamiento crítico y la reflexión serena.
Nos enseñó que la radio podía ser mucho más que un espacio para transmitir noticias. En “Zona de Tertulia”, la información convivía con la música, la historia y la cultura. Una noticia podía dar paso a una reflexión histórica y esta, a su vez, a una canción que evocaba una época, una lucha o un sentimiento compartido.
Recuerdo que escuchar a Rubén Darío Murgas era encontrar una explicación a los acontecimientos del momento. Sus análisis siempre estaban acompañados de contexto histórico, porque estaba convencido de que el presente solo puede entenderse a la luz de la historia.
Su visión del periodismo trascendía la simple difusión de los hechos; buscaba explicarlos, contextualizarlos y ayudar a formar ciudadanos capaces de pensar por sí mismos. Representó una generación de comunicadores que entendía el periodismo como un servicio público, comprometido con la democracia, la libertad de expresión y el intercambio respetuoso de ideas.
En tiempos en que la inmediatez suele desplazar la reflexión y las redes sociales muchas veces sustituyen el diálogo por la confrontación, su legado adquiere aún mayor valor. Nos recuerda que la democracia necesita ciudadanos informados, medios responsables y voces capaces de analizar y contribuir al entendimiento de los grandes desafíos nacionales.
Panamá pierde a un destacado periodista, su valiosa enseñanza: el presente exige conocer la historia, respetar la diversidad de opiniones y mantener siempre viva la fuerza de las ideas.
Hasta siempre, Rubén Darío.
Excandidata presidencial