- sábado 09 de mayo de 2026 - 12:00 AM
La Universidad de Panamá, secuestrada por los impostores del templo, avanza apresuradamente en el camino de la crónica de un fraude fraguado.
Profesores de la Universidad de Panamá, han reaccionado -ante la imposición de parte de los secuestradores de la academia-, de una Resolución #317-2925 aprobada por el Organismo Electoral Universitario(completamente bajo el control del rector reelecto), para la convocatoria de elecciones de las autoridades universitarias y calendario electoral, el próximo primero de julio del corriente.
El Reglamento General de Elecciones Universitarias, Aprobado por el Consejo General Universitario en el 2005 y atado a un archi cuestionable “Código de Ética de la Universidad de Panamá”, impuesto el pasado 3 de diciembre de 2025, por “los mismos, con las mismas”; establece que el padrón electoral es un documento que contiene a todas las personas con derecho a votar, y que este debe actualizarse de forma permanente, incluyendo o excluyendo personas según corresponda.
El problema está en quien controla el padrón electoral.
El padrón electoral es lo más importante en una elección, porque define quién puede votar. Si alguien tiene control sobre esa lista, puede influir en el resultado y, aquí, el calendario lo deja claro:
El padrón no se hace en un solo día, sino durante varios meses.
+Desde el 5 de febrero hasta el 8 de junio se corrige y verfica.
+El registro final sale el 17 de junio, pero las autoridades que son candidatos siguen en sus cargos hasta el 29 de mayo.
Esto significa que durante casi todo el tiempo en que se arma y ajusta el padrón, esas autoridades todavía tienen poder dentro de la institución.
En otras palabras, cuando se decide quién entra o sale de la lista de votantes, quienes luego serán candidatos aún tienen influencia, por eso no es cierto que no inciden, la incidencia ocurre antes de que salgan del cargo.
Hoy por hoy, la Universidad de Panamá, gracias al releccionismo, se apresta a hacer realidad lo fraguado en perjuicio absoluto de sus estudiantes. La Universidad de Panamá está herida de muerte!