- sábado 21 de octubre de 2023 - 2:44 AM
El corazón de Pinocho
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Agrega El Siglo en Google ↗️Pinocho es un personaje de la literatura italiana, creado por Carlo Collodi en 1882, cuyas características es que se trata de un títere hecho de madera que le crece la nariz cuando miente, el cual fue construido por un viejo carpintero.
La narrativa que se conoce universalmente nos muestra cómo es expuesto este personaje a las tentaciones y crueldades del mundo que lo enganchan con el encanto ficticio de un oasis de ilusiones que lo aleja de su familia, en una trama igual a la que vivimos los adultos.
Esta misma situación en proporciones guardadas, nos ocurre a los mortales con los ofrecimientos que surgen en la política criolla, que nos llegan acompañados de una empatía falsa, con la cual nos mienten en la cara con el cinismo más descarado que pueda existir.
Esa manipulación que exhibe en la historia de Pinocho Carlo Collodi, nos revela que todos estamos expuestos a esas atracciones y que nos hundimos en ellas, igual que le ocurre a un niño inocente, que empieza a conocer el mundo.
El distanciamiento a los valores, el desenfreno, los vicios y los abusos son cualidades que nos llevan simbólicamente a convertirnos en una marioneta de madera.
Los daños colaterales que sufre la familia o las personas cercanas, por nuestra desorientación son iguales a los que vivió Geppeto cuando Pinoccho se perdió, por seguir a los niños que no estudiaban y que se alejaban del bien.
La moraleja que debemos aprender de todo esto, es que siempre enfrentaremos situaciones que por más fascinantes e insignificantes que parezcan, merecen nuestra atención.
No importa que estos ofrecimientos provengan de alguien conocido, siempre hay que tener cautela, porque el inicio del descarrío surge de alguien que se presenta como un amigo, o un conocido que nos quiere llevar a su terreno.
En nuestra realidad podemos observar, que todo esto ocurre en la campaña política donde los candidatos se presentan como un apóstol humanista, preocupado por lo que ocurre en su entorno, buscando mejorar las vicisitudes que enfrentan la mayoría. Logrando con esos mensajes y actos que su nariz crezca como le pasó al títere de madera cuando mentía a su padre adoptivo o creador.
Un ejemplo de todo esto, lo vemos cuando se aprueban leyes impopulares y Contratos-Leyes que comprometen al país por varias décadas, drenando la principal riqueza de un pueblo casto, diciéndonos que es lo mejor cuando sabemos que no es así.
Siempre hemos escuchado que hay un niño dentro de nosotros, y es verdad, la inocencia en mucho de los casos no la hemos perdido, y es por eso, por lo que nos vemos deslumbrados con invitaciones que queremos sean auténticas, aunque en muchos de los casos sabemos a simple vista que no lo son.
El próximo 5 de mayo, debemos analizar fríamente y despertar de esa ilusión de quienes quieren perpetuarse en los cargos públicos para seguir engañando al pueblo.
No podemos ni debemos ser utilizados, ya que de esa manera a diferencia de Pinocho iremos perdiendo gradualmente la vida convirtiéndonos en títeres de madera, y así nos tratarán desconociendo los derechos que tenemos como integrantes de la sociedad panameña.
En una ocasión un amigo argentino, me dijo “en los negocios hay que tener el corazón de madera”. Ahora con la sabiduría adquirida por los años me atrevo a modificar esa reflexión y diría “Para elegir a quienes gobernarán debemos tener el corazón de madera como pinocho”.