- jueves 06 de enero de 2022 - 12:00 AM
Contraloría General, breve reseña, en sus 91 años
El origen de la Contraloría General de la República (artículo publicado en el 2019), se remonta a 1878. Mediante Ley 22 se crea el primer Reglamento para el Control del Gasto Público, el cual indicaba que el Poder Legislativo tenía la responsabilidad del Presupuesto del Estado. Competencia ratificada en la Carta Magna de 1904.
En 1917, mediante Ley 33, se sustituye el Tribunal de Cuentas por el Juez de Cuentas y en 1918, mediante Ley 30, se crea el cargo de Agente Fiscal, cuyo designado debía poseer conocimientos de Contabilidad Pública y ser ilustrado en asuntos fiscales.
En 1930, según Ley 84, se crea la Oficina de Contabilidad y Contraloría, representada por un Contralor General de la República, con aprobación de la Asamblea Nacional, responsabilidad otorgada a Alejandro Tapia Escobar, primer Contralor.
En 1950, se levanta el Primer Censo de Vivienda y primero Agropecuario. Se empadrona, por primera vez la población indígena. Se organiza el sistema interno de fiscalización, compilación, clasificación de planillas y se aplica la fiscalización y control del impuesto sobre la renta a los empleados panameños de la zona del Canal.
En 1979, nos percatamos de la falta de boletas censales por doblar en el Taller de Impresión, ello impediría la realización del Censo de 1980, pero bajo el liderazgo de Damián (Ñan) Castillo Durán (Contralor), y, a falta de personal, fomentamos un trabajo voluntario -fuera del horario regular por varias semanas- y cumplimos con los Censos Nacionales, sin externalizar ese trabajo. Valga mencionar que fue el Contralor Castillo quien desarrolló el sistema de teleproceso dando inicio a la modernización de la Institución.
Digno de mencionar la fortaleza, respeto y disciplina que logró implementar Rubén Darío Carles (Chinchorro) 1990/94, fortaleciendo las áreas de control previo (fiscalización) y auditoria (control posterior).
Históricamente, la Contraloría, cuenta con un personal capacitado, con sentido de pertenencia, amor a su trabajo e institución, donde la práctica es el mejor maestro de quienes han hecho carrera en ella. Dios te salve, Panamá.
ECONOMISTA, EDUCADOR, HUMANISTA.