• jueves 02 de noviembre de 2017 - 12:00 AM

Ciudadanos que ignoran

Los derechos y deberes son irrevocables, según la Constitución, y, a diferencia del sentir de quien lleve las riendas del caballo

Sophia es el nombre del fascinante robot ciudadano, y con cédula de identidad, de Arabia Saudita, que contrapone a esa decisión su conservadurismo proverbial.

‘Me siento muy honrada y orgullosa de esta distinción única', expresa Sophia, construida a imagen y semejanza de Audrey Hepburn, símbolo de la era dorada de Hollywood. Como ciudadana, Sophia tiene derechos y deberes, según la Constitución saudí.

No solo es la cédula: si fuera panameña pudo haber protestado el martes 31, Día de Brujas, en Calle 50. La ciudadanía hay que ejercerla con la participación en el devenir de una nación, así como atender deberes y reclamar derechos.

Ciudadanos que ignoran, por formación tan precaria, que no deben ser zombies ni robots –excluyo a Sophia- y ni se aventuran a escarbar en el contenido de su ciudadanía. La justicia del país, pilar de la convivencia social, se cae a añicos, y usted ve proliferando a zombies y robots en las ciudades y los campos. Levanta la mirada y siente espanto –como el poeta- de ellos. Si un día decidieran manifestarse llenarían todos los pagos y no habría espacio ni para un alfiler.

Los derechos y deberes son irrevocables, según la Constitución, y, a diferencia del sentir de quien lleve las riendas del caballo, no son una dádiva, no se garantizan a cuentagotas, ni el día que amanece de buen humor el mandamás.

En los 114 años de la segunda república –la primera data de 1840 y tardó año y medio-, ha habido muchas altas y bajas; incursiones estadounidenses; paquetazos, fraudes, golpes y periodos de bonanza democrática.

En peligro está hoy el sistema porque de él se ha adueñado la impunidad: existe la certeza del no castigo, con la complicidad de todos los poderes del Estado. Cada actuante busca mirar para otro lado. Unos con cinismo ancestral, que les viene de la caverna; otros en modo negación, sin la conciencia de que estamos al borde del abismo como república.

Periodista y filólogo