- viernes 25 de agosto de 2023 - 12:00 AM
Catín le dijo a Martín…
Estribillo de famosa canción del juglar del pueblo, Pedrito Altamiranda, que se puede aplicar a los tiempos de hoy.
Ambos actores, de la fauna politiquera, hoy están de nuevo en escena. Solo digo: ‘ojo al Cristo que es de plata'.
Catín hoy goza de una mesada jugosa, de más de 26 mil balboas, más otros beneficios de reyezuelo.
Y Martín hoy pretende regresar a la papa, esperando que el pueblo se haya olvidado de su cuestionada presidencia, la que hizo que Balbina Herrera fuera, en el argot popular, atropellada por Ricardo Martinelli que logró más de 60% de los votos, siendo la mayor derrota del PRD, no por Balbina, sino por la factura que el pueblo cobró a Torrijos por su mal gobierno.
Ahora Catín y Martín se topan en el escenario del debate sobre mina SÍ o mina NO.
Martín, como buen demagogo, abrazó el NO a la mina a pesar de que cuando se dio el contrato original, en 1997, era parte del gabinete de Pérez Balladares y nada objetó. Torrijos tampoco dijo nada cuando fue presidente y Petaquilla Gold extraía oro con ese contrato ley, declarado inconstitucional por la Corte Suprema en 2018.
Hoy Catín estará preocupado porque, seguro, no quiere entrar en contradicción con Martín si, cuando la ACP, tardíamente, termine de analizar si la cuenca hidrográfica oeste del Canal y compatibilidad con el desarrollo de la mina. Contradicción si el análisis define que no se afectaría la cuenca, con lo cual la mina puede desarrollarse sin que este tema sea argumento para decirle no a la mina, quitándole piso a Martín, que se opone.
Cabe señalar que, sin estudios terminados, la subadministradora del Canal ya sentenció que no se afecta la cuenca oeste. Esto deja en evidencia que no hay comunicación entre el administrador y la subadministradora, a pesar de ser los dos salarios más altos del sector público. Vaya desgreño oneroso.
Así las cosas, veremos en los próximos días qué ‘Catín le dice a Martín' y luego qué ‘Martín le dice a Catín'.
Solo podemos decir que cuando se buscan resultados diferentes, en la administración del Estado, y se tiene a los mismos actores de antes, sería locura, como diría Albert Einstein.
Odontólogo