• martes 03 de mayo de 2016 - 12:00 AM

La carrera por la rectoría

Sería un error asumir que esa elección solo compete a los universitarios ...

En un par de meses, la familia universitaria escogerá en las urnas, al reemplazo del polémico Dr. García Paredes. Sin duda Medrano, Jerome, Boutin, Flores y Alvarado poseen vasta experiencia en la docencia universitaria, la investigación científica, y la administración, lo que nos pronostica un final de fotografía. Pero, si relevar al Rector es el objetivo principal de la consulta, concluiremos que pocos problemas serios merodean la casa de Méndez Pereira.

La Universidad de Panamá enfrenta problemas presupuestarios, de infraestructura, y de rumbo, pues se ha distanciado de su compromiso original de conjugar su misión de cultivar el saber científico, con el nivel de desarrollo que exhibe la sociedad panameña. La ausencia de ‘la verdad imparcial' del científico en los debates nacionales hace que su quede en manos de los ‘burócratas partidistas'.

Los males que aquejan a la ‘U' son la suma de improvisaciones, de excesos, de visión, que la han degradado a un gran ‘escuelón de estudios superiores', a la que acuden las grandes mayorías, en busca de ‘un título', cada vez más devaluado en el mercado local. La existencia de la universidad depende de su compromiso con la investigación, pues en ella sólo si trasmite el conocimientos que obtienen sus investigadores.

La democratización de la UP debilitó su autonomía. Estará en las manos del próximo Rector, superar estos males? Como creemos que el debate interno no superará el entorno universitario, entonces el país no tendrá acceso a las propuestas de los candidatos. Sería un error asumir que esa elección solo compete a los universitarios y que sólo hay de por medio nombramientos, cátedras, ascensos u otras regalías.

La UP no es universidad porque lo diga la Constitución. Su esencia radica en la gestión del ‘conocimiento universal'. Entonces, la universidad debe concitar al intelecto y al pensamiento elevado de los panameños; organizarlo y luego ponerlo al servicio de la Nación. Si contra todos los pronósticos, los valores superiores universitarios no se imponen, sin importar el ganador, perderá la propia Universidad de Panamá.

*Abogado