Cambiar las reglas, exige escuchar al país

  • domingo 04 de octubre de 2026 - 12:00 AM

La democracia necesita más que elecciones, requiere respeto a los derechos, libertad para expresar opiniones, transparencia y autoridades que rindan cuentas. También exige reconocer a las minorías, ganar una elección no permite desconocer los derechos de quienes piensan diferente, por eso las reformas electorales deben interesarnos a todos. El Código Electoral establece las reglas para elegir a nuestras autoridades y participar en la vida política; sus modificaciones deben fortalecer la confianza de la ciudadanía en que su voto cuenta y será respetado.

En Panamá la revisión de las reglas electorales tiene antecedentes desde 1991. En 1995 se constituyó la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE). Este espacio permite evaluar los comicios, examinar propuestas y buscar acuerdos entre distintos sectores para mejorar los siguientes procesos.

Es necesario comprender sus funciones. La CNRE es un mecanismo participativo y consultivo; no ejerce iniciativa legislativa. El Tribunal Electoral obtuvo esa facultad constitucional mediante la reforma de 2004. El artículo 143, numeral 10, reconoce su atribución para presentar proyectos de ley en las materias de su competencia, mientras la Asamblea Nacional los debate y aprueba.

Una reforma debe fortalecer la transparencia, garantizar condiciones equitativas, ampliar la inclusión y facilitar la participación. Modernizar el sistema implica corregir dificultades y asegurar que las reglas respondan al interés nacional. Cada propuesta merece analizarse por sus consecuencias para la representación y los derechos ciudadanos; por eso, la ciudadanía tiene que estar alerta y pendiente de las reformas electorales, aunque parezcan un asunto exclusivo de partidos y especialistas, sus efectos alcanzan a todos; determinan cómo elegimos, cómo participamos y qué oportunidades existen para representar a nuestras comunidades. Cada modificación debe explicarse con claridad, discutirse públicamente y responder al interés del país.

Perfeccionar el Código Electoral exige escuchar distintas voces, proteger el pluralismo y garantizar que las reglas amplíen la participación. La búsqueda de consensos debe acompañarse de transparencia y rendición de cuentas.

Como ciudadanos tenemos la responsabilidad de informarnos, preguntar y expresar nuestras opiniones de manera responsable. La democracia se fortalece cuando la sociedad participa en la construcción de sus reglas; cuidarlas es defender nuestro derecho a elegir libremente y construir el país que merecemos, con igualdad y respeto.

Es necesario comprender sus funciones. La CNRE es un mecanismo participativo y consultivo; no ejerce iniciativa legislativa.