• miércoles 10 de abril de 2019 - 12:00 AM

Se busca un estadista

El pueblo debe analizar con sabiduría antes de emitir su voto la figura con más experiencia, madurez, carácter y sobre todo patriota para enfrenta...

El pueblo debe analizar con sabiduría antes de emitir su voto la figura con más experiencia, madurez, carácter y sobre todo patriota para enfrentar el reto y compromiso para recuperar el país en el abismo en que se encuentra.

Panamá se ha caracterizado por haber tenido muchos gobernantes que llegan a la presidencia a base de alianzas formadas por pequeños partidos políticos que han representado a diversos clanes de la oligarquía criolla. Pero muy pocos estadistas han tomado las riendas del Gobierno para conducir los destinos del país con sabiduría, honradez y para dejar a la posteridad, obras de profundo contenido social.

Hemos tenido la fortuna de contar con un Belisario Porras, un verdadero estadista, que al ascender a la presidencia por primera vez en 1912 encontró al país desorganizado y fue el quien puede decirse que le dio forma de nación con instituciones que perduran hasta hoy.

Otro gran estadista fue el recordado general Omar Torrijos Herrera quien, luego de una tesonera lucha a nivel nacional e internacional, logró lo que parecía un imposible doblegó al coloso norteño y recuperó el Canal.

Me veo obligado a mencionar a Eusebio A. Morales, quien lucho en la Guerra de los Mil Días, por sus ideas liberales, junto a Belisario Porras, Guillermo Andreve y otro pro- hombres que ayudaron a forjar la patria.

No quiero hacer una detallada lección de historia, pero nos hemos referido a estos compatriotas porque lamentamos que en los años posteriores a las acciones patriotas de estos ciudadanos, Panamá ha tenido gobernantes que han accedido al poder gracias al clientelismo político. Cada grupo oligárquico ha tomado bajo su protección a determinado grupo de ciudadanos a los que ha mantenido en el engaño y la hipocresía mediante la entrega de limosnas cada vez que hay elecciones. Son elementos parasitarios que dicen que ‘si' a todo lo que el aprendiz de líder manifiesta demagógicamente en sus discursos.

El clientelismo político mantiene adormecidas a las masas, que se conforman con un humilde puesto en los Gobiernos, con ayudas efímeras y con la ‘protección' de su padrino.