Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega El Siglo en Google ↗️Algún mal asesor llevó al Contralor a creer, que sus funciones incluyen hacer shows públicos en vivo, como aparentemente pasó en el caso que en Procuraduría de la Nación que se habló hace unos días y ahora repite la fórmula en una policlínica de la capital.
Aparentemente le han dicho que su deber de fiscalizar incluye ir a dirigir interrogatorios por medios periodísticos a cualquier trabajador o usuario en su faena. Es como si asumiendo que se construyan baños públicos en la cinta costera, el Contralor se cree tiene el atributo de irrumpir abruptamente con cámaras y periodistas a preguntarle al usuario de un baño público en medio de su necesidad fisiológica, si había agua y papel higiénico. Busca la fiebre en las sábanas o en el último caso trata de acusar a los médicos de todo lo malo que en sistema de salud está y no por la maligna ley 462 e incompetencia de quienes mandan.
Si preocupa la salud, debió escuchar al doctor que le dijo, quédese aquí, pues el Sr Flores, decía había noventa y tanto de abastecimiento de medicinas, pero dentro se hubiera dado cuenta que de los más frecuente que usan los pacientes, ¡no hay! Que los cupos de pacientes que ve el doctor son equivalentes a ocho horas y más sin almuerzo, pero que les toca atender sin asistente de clínica o tener esta compartida entre varios médicos, ¡pues no nombran personal! Que cuando se manda un estudio de colon por enema o algunos laboratorios no hay reactivo o si le manda una CAT o cirugía no hay cita pronto, pero él quería era culpar a los médicos, pero estos no son los que compran.
Gobierno tiene cientos de compras atoradas esperando refrendo, ¡de la Contraloría! ¿Será que le interesa fiscalizar los tiempos de refrendo de las subsanaciones en sus despachos? Le preocupa salarios en salud, pero no los gastos en el servicio exterior. Le deben meses de pagos de turnos y horas extras en salud para atender pacientes y el compara eso con sus horas firmando papeles. Saquen la política de la salud.