- miércoles 02 de febrero de 2022 - 12:00 AM
Banco no suspende descuento
Lo primero que hizo Andrés cuando recibió su pequeña pensión del gobierno, en 1996, fue adquirir un préstamo de un banco colombiano por 18 mil balboas, para terminar una pequeña casa.
A pesar de que la jubilación era baja, Andrés se resignó a pagar 265 balboas mensuales por el préstamo y solo le quedaban 200 dólares al mes, para sobrevivir junto a su esposa que no tenía un trabajo formal y sus dos hijos que en ese tiempo eran estudiantes.
En el mes de junio del año pasado, decidió acudir a la sucursal del banco en David, Chiriquí, con el interés de averiguar cuánto debía después de estar pagando la deuda por más de 25 años y para su sorpresa le dijeron que todavía tenía un saldo de alrededor de 3 mil dólares y que el término era diciembre de 2022.
La analista de crédito le indicó, inclusive, que podía pagar por adelantada la deuda para que saliera rápido y fue entonces que decenas de ideas empezaron a surgir de su mente en torno a cómo conseguir el dinero, ya que cada día su situación era más precaria.
Le urgía conseguir ese dinero para saldar la cuenta. Al final, tuvo éxito en su solicitud y fue correspondido con los tres mil balboas e inmediatamente acudió al banco y canceló. ‘Me he quitado un peso de encima', pensó.
Seis meses después y el banco aún no autoriza la suspensión del descuento del señor Andrés, quien tiene que viajar dos veces a la quincena de Tolé a David; primero a notificarse y después, a retirar el cheque por la suma descontada.
Andrés no es el único afectado de esa práctica de bancos y financieras que demoran inclusive años para suspender los descuentos directos de los clientes que terminan sus compromisos sin que nadie los defienda.
PERIODISTA Y PROFESOR DE PERIODISMO