- lunes 09 de marzo de 2026 - 12:00 AM
ATTT, nuevo jefe y un mar de piratas
El transporte en Panamá dispone de regulaciones que buscan proteger a los pasajeros. Son normas que también pretenden ordenar el sistema y minimizar los riesgos para los usuarios que se trasladan en estos buses. Sin embargo, desde hace muchos años es muy conocida la palabra “pirata” para denominar a los busitos o carros particulares que trasladan pasajeros sin pagar siquiera la placa correspondiente.
Se apuestan en puntos céntricos, como Calidonia, para realizar viajes hacia el Oeste. Son carros pequeños o buses con varios pasajeros que cobran el pasaje que se les antoja porque operan al margen de la ley. En tiempos de campaña el tema vuelve a la palestra y se promete ponerlos en cintura, promesa que casi siempre cae en saco roto.
Es bien conocido que los buses piratas tampoco respetan las normas de tránsito en las calles; una de las más frecuentes es el exceso de velocidad y la práctica de conducir por los hombros de las carreteras.
De los usuarios se escucha que recurren a estos piratas para llegar más rápido o porque los buses regulados tardan mucho o, simplemente, porque no quieren ir hasta la terminal.
Son miles los usuarios que se la rifan a diario en este modelo pirata que se resiste al cambio. ¿Cambiará esto con el nuevo director?