• miércoles 21 de diciembre de 2022 - 12:00 AM

Arroparse hasta donde alcance la manta.

Disfrutar la navidad y el fin de año no debe significar estresarnos

En esta época del año en común que queramos hacer todo antes que acabe el año: pintar y limpieza profunda dentro de la vivienda, cortinas nuevas, decoraciones del árbol de navidad y otras estancias; todo lo queremos hacer en un mes.

Esto implica planificar, prepararse mental y presupuestariamente, de lo contrario lo que acabarás es con tus finanzas y empezarás el nuevo año endeudado.

Decían los abuelos, más o menos así: ‘arrópese hasta donde alcance la manta' esta frase cobra sentido al planificar los gastos que, haremos especialmente en este mes de fiestas se fin de año, en las que, la alegría, la emoción, la vanidad y la abundante publicidad sobre ofertas y descuentos nos impulsan a comprar incluso artículos que no necesitamos.

Disfrutar la navidad y el fin de año no debe significar estresarnos, preocuparnos o desesperarnos por satisfacer nuestra vanidad o deseos de mostrar que tenemos lo mismo o más que otros.

Estas fiestas son más que luces, regalos, arbolito, guirnaldas, adornos, pintura, jamón, pavo, tamales, dulces, rosca de pan y nueces. Tenemos que volver a lo básico y práctico, a la esencia de la navidad y su real significado, para disfrutar a plenitud el nacimiento del hijo de Dios, nacido en Belén. Sí es grato ver sonreír a los niños y adultos al recibir nuestros regalamos, pero también lo es ofrecer momentos que, serán atesorados y recordados por mucho tiempo.

Me encanta la navidad, para mi no existe santa Claus, es el niño Dios, el protagonista, me esmero en montar la escena de su nacimiento que, es el mismo de hace 35 años, con casitas, establos, oasis y otros elementos construidos por mis hijas y yo misma y que, conservamos en buen estado, poco a poco hemos añadido personajes y animalitos, es hermoso y lo disfrutamos al máximo. La corona de adviento es otra protagonista en mi hogar, la misma de hace muchos años, solo le cambio los adornos y cada año es más linda. El arbolito, también me gusta mucho sí es pino natural mejor, pero en caso de que no dé el presupuesto para comprarlo entonces tengo árboles que puedo decorar y alumbrar y un papo grande que, florea todo el año y al que, ni las arrieras han podido matar, es como el ave fénix.

Mis sugerencias son que, no se compliquen haciendo gastos no planificados, sean prácticos, arrópense hasta donde alcance la manta. No es necesario regalar muchos juguetes, porque los niños no juegan con todos, reinvente su cena navideña según su presupuesto, redecore con los mismos adornos, encuentre una opción económica para su árbol de navidad, ya sea natural o artificial y cuide su inversión al guardar adecuadamente sus adornos.

DIRIGENTE POR LA PARIDAD