• lunes 07 de febrero de 2022 - 12:00 AM

AMLO: Un agravio indignante

todo Estado tiene potestad de negarse a aceptar el nombramiento de un embajador de otro país

La Secretaría de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos creó en 1974 el Instituto Matías Romero ‘con el propósito de formar y capacitar a los diplomáticos mexicanos'. Le corresponde, entre otras funciones, la de ‘Coordinar los procesos de evaluación académica en los concursos de ingreso y ascenso del Servicio Exterior Mexicano (SEM)'.

La Revista Mexicana de Política Exterior ha sido una de las publicaciones de excelencia del Instituto Matías Romero. Hoy por hoy México tiene en el Instituto Matías Romero, una de las mejores escuelas diplomáticas de nuestro continente (http:/imr.sre.gob.mx/). Durante los años de mi primer exilio, laboré como profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la Escuela de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas. Pude conocer de cerca los primeros años del Instituto Matías Romero y me correspondió el honor de ser sinodal en el mismo.

El anuncio, de parte del presidente de México Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en una de sus conferencias de prensa mañaneras, de la designación de Pedro Salmerón como nuevo embajador de México en Panamá, provocó de inmediato un gran revuelo en numerosísimas organizaciones de la sociedad civil mexicana. Y, en nuestro país la reacción en contra de dicha designación, no se hizo esperar, a pesar de desconocerse cuál era, en ese momento, la posición de la Cancillería panameña.

Tengamos muy presente que, de acuerdo a las Convenciones Diplomáticas en material de nombramientos de embajadores del servicio diplomático, todo Estado tiene potestad de negarse a aceptar el nombramiento de un embajador de otro país, sin necesidad de dar explicación alguna. De ahí que la reacción pública de AMLO, en otra conferencia mañanera, contra Panamá, está absolutamente fuera de lugar y resulta inaceptable por el tono irrespetuoso y burlón, como se refirió al tema y al sacarse de la manga otra designación que, al igual de la primera, está realizada al margen de lo que establece su Ley de Servicio Exterior y los logros del Instituto Matías Romero.

El agravio es aún más indignante cuando pretende que Panamá acepte, ahora, a su nueva designada, la cual puede ser todo lo que se quiera pero no tiene ni pizca de diplomática. Tiene mucho de revancha la actuación de AMLO y, ello, los ciudadanos panameños tenemos todo el derecho a hacerlo saber, particularmente ante la cobardía del Ejecutivo panameño, de no asumir la defensa de nuestra dignidad nacional.

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