• lunes 31 de octubre de 2011 - 12:00 AM

Alternativa

INTERVENCIÓN EN LA CIDH. Durante la Audiencia temática el pasado viernes 28, en Washington DC, ante la Comisión Interamericana de Dere...

INTERVENCIÓN EN LA CIDH

Durante la Audiencia temática el pasado viernes 28, en Washington DC, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los participantes por Panamá, subrayamos que:

*El Estado panameño continúa sin haber armonizado su legislación con los numerosos tratados internacionales de derechos humanos por los ratificados y su Gobierno, en lugar de protegerlos ha ido instaurando un sistema de control que aplica sin sustento legal alguno.

*Que el daño moral que se le infringe a la población es incalculable, pero se manifiesta a través del comportamiento del Estado, y en concreto de un sistema judicial que -absolutamente controlado por el Ejecutivo- incumple con los estándares internacionales y también, con su función de evitar la impunidad. Igual ocurre con el Legislativo, gracias al ‘transfuguismo’ remunerado.

*Que cabe preguntarse, ¿cómo podemos garantizar la responsabilidad que significa la administración del Canal o la ejecución de un Tratado de Libre Comercio, si no se está con la voluntad política de no permitir violaciones a las garantías fundamentales y a los derechos humanos que perpetran agentes del Estado o personas a su servicio?

*Que en su descomedido afán de hacernos olvidar que un país no es un negocio, hoy por hoy el Estado Panameño, por decisión unilateral del Gobierno, camina en sentido contrario a los objetivos de la Carta Democrática de las Américas y a los positivos logros alcanzados por el Sistema Interamericano.

*Que se han ido multiplicando los ataques a la libertad de expresión y al derecho a la información, así como el ataque y las amenazas a los comunicadores sociales y a los medios de comunicación a través de medidas de diversos tipos, lo que en Panamá comienza a conocerse como el sicariato mediático.

*Que a estas prácticas no escapan los representantes de organizaciones de la sociedad civil, la cual ha sido sistemáticamente excluida por el Gobierno de poder participar en toda acción que afecte a los ciudadanos, salvo que se identifiquen con los propósitos gubernamentales.

*Que la decisión unilateral de la Fuerza Pública, con el consentimiento gubernamental y sin ningún sustento normativo de carácter legal, de practicar retenes policiales y la aplicación masiva del ‘Pele police’ que, en flagrante violación de las garantías fundamentales, ha sido aplicado a la mitad de la población del país, colocándonos a todos los panameños, en una especie de libertad condicional.

EL AUTOR ES ABOGADO Y CATEDRÁTICO UNIVERSITARIO