• viernes 31 de mayo de 2019 - 12:00 AM

Alerta panameñistas

En otras latitudes, las dirigencias que conducen a sus colectivos

Ya van 4 semanas de la catástrofe electoral del Partido Panamaeñista. En otras latitudes, las dirigencias que conducen a sus colectivos a estas derrotas, inmediatamente presentan su renuncia para abrir el colectivo a un período de análisis y reestructuración. Que yo me haya dado cuenta, solo José Blandón y Mario Etchelecu, miembros del Directorio Nacional, han anunciado su disposición a renunciar a sus cargos directivos.

El pasado 28, luego de dos intentos, se dio reunión del Directorio pero esta instancia toreó el problema con promesa de que se declaran en sesión permanente para definir cómo y cuándo llaman a Convención Extraordinaria para ver si instalan un nuevo Directorio Nacional. Están ganando tiempo por dos situaciones: 1- para ver como mantienen, los varelistas, el control del partido, lo que les daría un cierto blindaje por posibles procesos penales que podrían enfrentar varios de esos directivos y sus acólitos y 2- para acceder a manejar el subsidio electoral que empezará a distribuir el Tribunal Electoral en poco tiempo, fondos que pueden servir como en otras ocasiones para emplanillar a algunos cercanos al varelismo que le sigan haciendo los trabajos no tan santos.

Urge que se convoque la Convención Nacional a sesión extraordinaria para designar un nuevo Directorio que haga una ‘constituyente interna' en el partido. La degradación que ha producido el varelismo es tal que se han desvirtuado los principios y la doctrina panameñista. Ese ejercicio constituyente interno no solo es para instalar una nueva directiva y hacer cambios en normas estatutarias sino que también tiene como objetivo educar en la buena política, lo que es urgente porque, en los próximos meses, habrá confrontaciones en temas como las reformas al Seguro Social y la pretensión de hacer reformas al Estado vía antidemocrática reformas puntuales constitucionales en vez de ir a un proceso constituyente que funde una nueva República.

Igual que a nivel nacional, los que manejan el poder constituido no quieren un debate amplio para poner el Estado al servicio del pueblo, a nivel interno del panameñismo, los que han secuestrado el partido para usarlo como instrumento de beneficio propio, tampoco quieren un partido funcional que cumpla con su doctrina y principios resumidos en Panamá para los panameños en función de las mayorías no ricas.

No a la reelección de ningún responsable de la derrota. Caras nuevas para reestructurar el panameñismo.

EXCANDIDATO PRESIDENCIAL