- sábado 19 de septiembre de 2026 - 12:00 AM
Acorralados por el irregular servicio
Arranca el primer asalto del día en Panamá e inmediatamente el transporte público acorrala al usuario contra las cuerdas. Sin tiempo para calentar ni estudiar al rival, los pasajeros reciben un certero derechazo al mentón propinado por el incumplimiento de la frecuencia y los tradicionales “diablos rojos”, que imponen su propia ley.
En las paradas abarrotadas, bajo el sol inclemente o la lluvia, la gente intenta capear el temporal mientras ve cómo se agotan las posibilidades de llegar a tiempo al trabajo, dejando al ciudadano sin aire antes de arrancar la jornada.
En el centro del cuadrilátero, las promesas de la administración suenan a un simple cuento que no frena la paliza. Las rutas alimentadoras se tambalean como un peleador al borde del KO, dejando desprotegidas a las comunidades de la periferia, donde el transporte informal aprovecha el desconcierto para golpear el bolsillo con tarifas antojadizas.
Es un intercambio injusto donde el usuario pone la cara y la billetera, acumulando castigo mientras los responsables del sistema observan el combate desde la barrera sin despeinarse.
Llega el tramo final del día y la tarjeta de los jueces marca una derrota contundente por decisión unánime contra el pueblo.