• domingo 31 de marzo de 2019 - 12:00 AM

Los abuelos y los niños

Creo que estos dos temas deben ser debatidos a lo largo y ancho de la república sin miedos

Hace ya bastante tiempo, me vengo preocupando en los medios de comunicación social por la falta de política gubernamental con los jubilados y pensionados. Porque esta situación es un calvario para la mayoría de los jubilados y pensionados que han llevado una vida de trabajo, para luego vivir con una pensión de hambre que no da para vivir con dignidad y decoro.

A pesar de las llamadas de atención con los cierres de calle y de las pailas gritando su descontento de tiempo en tiempo; con el estoicismo de pocos jubilados en las calles y ante la pasividad, la frustración, la impotencia y todas las veces, la falta de solidaridad de los muchos, que se quejan, pero no luchan, pero si reciben las migajas de esa lucha si tienen frutos, el problema sigue igual y empeorándose. Los jubilados y pensionados siguen sufriendo los rigores del alto costo de la vida. La vida es un calvario de todos los días.

Otro problema del que se habla mucho y se hace poco es el de los niños sin futuro y sin oportunidades, en especial, porque la educación nacional es un fracaso. Todas las propuestas cojean. La escuela primaria y secundaria tiene un lago de morosidades. Los muchachos de hoy en comparación a los de ayer no saben escribir, no saben leer y peor, no saben pensar. Culpa no es de ellos, culpa es del sistema nacional de una educación que no atina a buscar la solución a una sociedad globalizada, tecnificada y competitiva.

Yo me propongo, si cuento con el apoyo de los electores de Don Bosco, Juan Díaz, Parque Lefevre, Río Abajo y San Francisco, convertir estos temas en un debate nacional en la próxima Asamblea Nacional de Diputados y en buscarles soluciones a estos problemas. Si todo sigue igual, mañana viviremos sin jubilaciones, pensiones y sin futuro.

Creo que estos dos temas deben ser debatidos a lo largo y ancho de la república sin miedos, sin temores y patriotismo. Todos, sin distingos de partidos o de ideologías, debemos tratar de mejorar el futuro de los jubilados y de la muchachada.

Exembajador de Panamá en Nicaragua y Brasil