• miércoles 16 de septiembre de 2026 - 2:06 PM

A propósito del aniversario de la firma de los tratados del Canal

Reflexiones sobre el General Omar Torrijos Herrera, desde la óptica de un tomasito

Mucho se ha escrito sobre la figura de este insigne hombre, pero hay detalles que lo hacen único por lo menos desde el punto de vista de su figura militar y política.utilizaba en su uniforme el verde olivo, que era el color que en aquella época representaba las luchas revolucionarias del continente latinoamericano, a diferencias de otros generales que utilizaban trajes formales con estrellas y otra serie de condecoraciones que representaban poder, el verde olivo representa una imagen del soldado en acción, austera, informal y de contacto directo con las bases populares y campesinas del país.

Como insignia de mando utilizaba una hoja de laurel dorada, que significa gloria, y honor al mando, constancia y patriotismo, humildad, estas características reflejaron directamente su filosofía de mando, buscando identificarse con la sociedad panameña, y que la institución armada que caudillaba fuera respetada y admirada por la sociedad en general.

De tal manera que una institución armada, y disciplinada sirviera de ejemplo, y se complementara con la sociedad en general, esta estrategia le serviría para formar, organizar la Yunta Pueblo Gobierno, y seguidamente unir al pueblo en su lucha por la Liberación Nacional.

Creía que la estabilidad social dependía de la fusión entre empresarios y trabajadores, cohesionar estas dos fuerzas eran necesarias, tenía que despertar una identidad compartida, cultura e historia común entre sus habitantes,dejar atrás un Panamá dividido para integrarse plenamente a la consolidación de la soberanía nacional,para de esta manera lograr el apoyo internacional, porque ya, en el país era la Religión que unía a todos los panameños.

Conclusión: El legado en las aulas de Tomás Herrera La filosofía de liderazgo de Omar Torrijos austera, profundamente arraigada en los sectores populares y guiada por el honor al mando requería de cimientos duraderos para perdurar en el tiempo. Para transformar esa visión de unidad y soberanía en una realidad permanente, era indispensable sembrar esos valores desde la raíz en las nuevas generaciones.

Es bajo esta premisa que la fundación del Instituto Militar General Tomás Herrera se consolida como su obra insignia más trascendental en el ámbito educativo y moral. Este centro no nació con el propósito exclusivo de instruir cuadros castrenses, sino de moldear integralmente al “Tomasito”: un joven disciplinado, consciente de su realidad nacional, con vocación de servicio y preparado para ser un pilar de transformación en la sociedad panameña.

Al inculcar en sus cadetes los valores de constancia, patriotismo y humildad,el Instituto Militar se convirtió en el reflejo práctico de la Yunta Pueblo-Gobierno.Formar a este mejor hombre para la sociedad significaba trascender los cuarteles, entregando a Panamá ciudadanos íntegros capaces de liderar con el ejemplo, unir a las fuerzas vivas del país y honrar el compromiso histórico de construir una nación soberana, justa y verdaderamente libre.

El autor es tomasito