Tiene fecha para su eutanasia y decide contrar los abusos sufridos
- jueves 08 de octubre de 2026 - 9:45 AM
Álvaro del Cristo Godoy, de 65 años, ya cuenta con la autorización para recibir la eutanasia en España.
Antes de morir decidió contar una historia que, según su propio testimonio, ha cargado durante más de cinco décadas: los abusos sexuales y físicos que asegura haber sufrido cuando tenía 11 años en un internado de San Juan de Dios, en Gran Canaria.
El caso fue revelado por los medios españoles. El hombre asegura que los hechos ocurrieron en 1972 y señala como responsable a un religioso identificado como el hermano Francisco, con la participación de otro trabajador del centro, al que identifica como el hermano Calixto.
Godoy sostiene que fue llevado a la enfermería del internado, donde sufrió el abuso. También relata episodios posteriores de violencia física. Según su testimonio, durante años guardó silencio por miedo y vergüenza.
Su eutanasia aprobada
La Comisión de Garantía y Evaluación de la Comunidad Valenciana aprobó su solicitud de eutanasia después de determinar que padece un “dolor crónico no mitigable e irreversible”.
Godoy ha establecido como fecha límite para recibir la prestación el 11 de febrero, según el diario español.
La legislación española establece que la eutanasia puede concederse cuando se cumplen una serie de requisitos médicos y legales. Entre ellos figura:
El padecimiento grave,
El crónico e imposibilitante, asociado a un sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable y sin posibilidad de curación o mejoría apreciable.
La solicitud debe ser evaluada dentro de un procedimiento en el que intervienen médicos y la Comisión de Garantía y Evaluación.
La propia Conselleria de Sanidad de la Comunidad Valenciana explica que esta comisión tiene carácter multidisciplinario e incluye profesionales de la medicina, enfermería, salud mental y derecho. También señala que la prestación puede realizarse en un centro sanitario o en el domicilio del paciente.
Una denuncia en silencio
Godoy asegura que intentó denunciar lo ocurrido en 2017 ante el Obispado de Canarias. Este año también acudió al Defensor del Pueblo y a la oficina de atención al menor del Obispado de Valencia.
La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios confirmó que el religioso Francisco estuvo destinado en Camerún y posteriormente dejó de pertenecer a la orden en 1977. La organización manifestó que está realizando averiguaciones y que tiene pendiente tomar declaración presencial a Godoy.
El hombre decidió hacer público ahora su relato porque, según explicó, no quiere morir llevando consigo lo ocurrido durante su infancia.