Exministro recibe 24 años de cárcel por corrupción

La red habría operado mediante pagos periódicos, contratación de personas cercanas al exministro
  • lunes 22 de junio de 2026 - 1:08 PM

El Tribunal Supremo condenó este lunes al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, a 24 años y tres meses de prisión por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias.

La investigación, conocida como el “caso Koldo” o “caso mascarillas”, reveló una presunta trama de cobro de comisiones ilegales relacionada con contratos públicos para la compra de mascarillas durante la pandemia de covid-19.

Según la sentencia, Ábalos y su entonces asesor, Koldo García, habrían obtenido beneficios económicos y favores personales a cambio de favorecer determinadas adjudicaciones.

El fallo también condenó a García a 19 años y ocho meses de prisión, mientras que el empresario Víctor de Aldama recibió una pena de cuatro años y medio. No obstante, este último obtuvo una reducción de condena tras colaborar con la justicia y reconocer parte de los hechos investigados.

De acuerdo con los magistrados, la red habría operado mediante pagos periódicos, contratación de personas cercanas al exministro y otras ventajas personales derivadas de su posición dentro del Gobierno español. La sentencia considera que los hechos constituyeron una grave vulneración de la confianza pública depositada en altos funcionarios del Estado.

Aunque la condena supera los 24 años de cárcel, la legislación española establece límites de cumplimiento efectivo, por lo que Ábalos podría permanecer en prisión un máximo aproximado de 16 años y medio.

La decisión judicial es firme y se convierte en la mayor pena impuesta a un exministro español desde el retorno de la democracia.

El caso ha generado una fuerte conmoción política en España debido a la cercanía que mantuvo Ábalos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Aunque Sánchez no figura como investigado, la oposición ha intensificado sus críticas y reclama responsabilidades políticas por el escándalo, que sigue teniendo derivaciones judiciales y partidarias.