La primera mujer que podría ser ejecutada en más de 200 años
- martes 29 de septiembre de 2026 - 11:23 AM
Christa Gail Pike, de 50 años, tiene programada su ejecución para este 30 de septiembre de 2026 en Tennessee, en un caso que podría convertirse en histórico: sería la primera mujer ejecutada por el estado en más de 200 años. La fecha fue establecida por la Corte Suprema de Tennessee.
Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, una compañera de 19 años del programa Job Corps en Knoxville. El crimen ocurrió en 1995, cuando Pike tenía apenas 18 años. Un jurado la declaró culpable de asesinato en primer grado y conspiración para cometer asesinato.
Según los registros judiciales, el jurado consideró circunstancias agravantes para imponer la pena capital. Pike ha permanecido desde entonces en el corredor de la muerte, convirtiéndose en una de las mujeres que más tiempo ha pasado bajo una sentencia de muerte en Estados Unidos.
Su defensa sostiene que durante el proceso no se presentó adecuadamente información sobre su infancia, los abusos que habría sufrido y sus problemas de salud mental. Los abogados también cuestionan las condiciones de su prolongado encarcelamiento.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos intervino en septiembre de 2026 y señaló deficiencias en la representación legal de Pike. El organismo recomendó revisar la condena y conmutar la pena de muerte.
Los tribunales de Tennessee, sin embargo, han rechazado las solicitudes para detener la ejecución. La defensa llevó ahora el caso ante la Corte Suprema de Estados Unidos, donde solicitó una suspensión de última hora.
Si la ejecución se lleva a cabo, Pike será la primera mujer ejecutada por Tennessee desde 1820. El caso también destaca porque Pike tenía 18 años al momento del crimen, una edad que ha sido objeto de especial debate en otros casos de pena capital.
Por ahora, la ejecución continúa programada para el 30 de septiembre.
El desenlace dependerá de las decisiones que adopten los tribunales en las últimas horas, mientras el caso vuelve a poner bajo el foco nacional la pena de muerte, la edad de los condenados y las circunstancias que rodearon sus procesos.