¿En peligro de extinción?

Asimismo, tal interrogante resulta propicia ante la proximidad del 25 de abril, ‘Día del Escritor Panameño'
  • sábado 23 de abril de 2022 - 12:00 AM

Escritores, obras literarias/libros, lectores…, ¿están en peligro de extinción?... Una interrogante que nos plantea esta época y es oportuna, especialmente, en esta fecha, 23 de abril, ‘Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor'; y ‘Día Mundial del Idioma Español'.

Asimismo, tal interrogante resulta propicia ante la proximidad del 25 de abril, ‘Día del Escritor Panameño'.

Una frase de José Martí dice: ‘Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro'. Tres cosas con las que, efectivamente, entre otras, podemos dejar huellas de nuestro andar por este mundo, con el potencial de impactar positivamente en otros...

Todos tenemos algo o mucho que narrar, compartir o aportar, en distintos ámbitos; y, actualmente, gran parte de la población mundial adulta sabe escribir y leer.

Indiscutiblemente, el proceso de escribir un libro involucra diversos factores (endógenos y exógenos)... Al igual que todo proyecto, demanda voluntad, compromiso, tiempo, dedicación, recursos; a la par que tiene implícito retos, como: comenzar; plasmar algo interesante, de una manera atractiva, estructurada; terminarlo, publicarlo, llegar al público.

Sin perder de vista el registro del Derecho de Autor y el depósito de la obra, ante la Dirección pertinente, en el Ministerio de Cultura; así como el depósito legal, en la Biblioteca Nacional.

Ciertamente, esta ‘era digital' ofrece ventajas, como: los computadores personales y otros dispositivos, la posibilidad de crear libros electrónicos (‘eBooks') y efectuar publicaciones en sitios web o plataformas digitales, espacios con acceso y alcance global, así como la oportunidad de comercializar las obras por medio de la red.

Sin embargo, al mismo tiempo, escribir algo orientado al público, en el siglo que transcurre, formula otros retos. Las nuevas comunidades digitales, la comunicación escrita más concisa y rápida, con el uso de un ‘nuevo lenguaje' (palabras abreviadas, ‘emojis', ‘stickers…); sumado a las videollamadas, a los mensajes de voz y al material audiovisual…, marcan una notable tendencia a la reducción de los contenidos escritos…; en virtud de lo cual, aunque nuestro idioma (el Español) es una lengua con un léxico de gran riqueza, cada vez se escribe menos y, consecuentemente, se espera leer menos…; lo que deja la sensación que, al igual que muchas especies en la tierra… y la escritura a mano (de puño y letra), los escritores, las obras literarias/los libros, los lectores…, podemos estar ‘en peligro de extinción.

Por otro lado, a pesar de que, en el año 2013, el Ministerio de Educación (MEDUCA) impulsó un Plan Nacional de Promoción de la Lectura y la Escritura', para los colegios oficiales y particulares…; nuestro país, entre otros, lastimosamente, mostró importantes deficiencias en los resultados de las pruebas correspondientes al Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), realizadas en el 2018, entre varios renglones, en los niveles de lectura comprensiva; lo que generó que, posteriormente, fuera anunciado el inicio de un ‘Plan Nacional de Lectura', a partir del año 2020. Mientras tanto, globalmente, ya se habla de ‘una generación que sabe leer, pero no comprende lo que lee', catalogada como una ‘nueva generación de analfabetos'.

En lo referente a la escritura, periódicamente, a nivel de la educación superior, se ofrecen diplomados sobre escritura creativa o creaciones literarias…; y el Ministerio de Cultura brinda determinados talleres y cursos en torno a la Literatura, e igualmente, celebra concursos en distintas categorías.

Además, algunas entidades impulsan unos cuantos concursos literarios; y ciertos organismos sin fines de lucro realizan actividades en el ámbito literario, como la Feria Internacional del Libro de Panamá, donde se promueven la escritura, la lectura, a la vez que los libros, con la presentación de obras de múltiples autores, reconocidos y emergentes, nacionales e internacionales.

Sin embargo, todo refleja que, en los campos de la educación y la Cultura Nacional, ¡falta más!

Puntualmente, es preciso fortalecer los cimientos del mundo de las letras.

Nuestra Constitución Política (Título ‘CULTURA NACIONAL') consagra la participación en la Cultura como derecho de todo ser humano; y, como deber del Estado, fomentar la participación de todos los habitantes de la República en la Cultura Nacional. (Véase que dice ‘de todos los habitantes', sin distinción).

Aunado a lo anterior, se desprende de nuestra Carta Magna que las manifestaciones artísticas, filosóficas y científicas producidas en Panamá conforman la Cultura Nacional; y, en este sentido, categóricamente, estipula que el Estado promoverá, desarrollará y custodiará este patrimonio cultural.

También, de modo imperativo, nuestra Constitución Política establece que el Estado velará por la defensa, difusión y pureza del idioma Español; y dispone que el Estado auspiciará y estimulará a los artistas nacionales divulgando sus obras a través de sistemas de orientación cultural y promoverá a nivel nacional el desarrollo del arte...

A pesar de los citados mandatos y del avance que representa contar con un Ministerio de Cultura y normas sobre la materia; como expresa una frase de Pablo Picasso, Todos los niños nacen artistas, el problema es cómo seguir siendo artistas al crecer. Entre otras manifestaciones que forman parte de la Cultura Nacional, crear una obra literaria u otra producción intelectual es un arte y, alcanzar al público, un desafío.

Para muchos escritores (autores) nacionales, en distintos géneros o disciplinas, la publicación de sus obras implica costos considerables; y la venta de las mismas no equivale a una fuente de ingresos ni al incremento de su peculio, por lo que escribir tales obras constituye una actividad realizada, literalmente, por amor al arte, que, sin lugar a dudas, se traduce en un legado.

Tengamos presente que, para que hayan libros y lectores, es menester que alguien escriba y divulgue o publique sus creaciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje, la escritura es tan esencial como la lectura; y, en el plano general, es fundamental alentar el espíritu de escritor(a) e incentivar la creación y publicación (divulgación) de obras literarias y producciones intelectuales...

De esta forma, entre otras, podemos hacer que, efectivamente, trasciendan conocimientos, experiencias, ideas, hechos, historias, sentimientos, expresiones artísticas, talento, que merecen ser conocidos y perdurar en el tiempo, con los que, además, es posible dejar huellas, contribuir al fortalecimiento de la educación y la Cultura, así como al incremento del patrimonio cultural nacional. ¡Escribe!.. da vida a las letras, deja huellas.