Le quitaron el premio por sospechas de IA, pero terminaron devolviéndoselo

Una novela del escritor David Silva Rojas fue señalada de estar escrita en un 99% con inteligencia artificial.
  • domingo 08 de noviembre de 2026 - 11:01 AM

Lo que comenzó como una acusación de fraude literario terminó dando un giro inesperado. El escritor peruano David Silva Rojas recuperó el respaldo de la editorial que le había otorgado un importante premio de novela, luego de que su obra fuera señalada de haber sido escrita casi en su totalidad con inteligencia artificial (IA).

La polémica surgió después de que el diario español El País publicara, el pasado 23 de octubre, un reportaje en el que aseguraba que la novela Donde el agua trabaja tenía un 99% de probabilidad de haber sido generada con IA, según los resultados de una herramienta llamada Pangram.

El señalamiento puso en entredicho la autoría de la obra, ganadora del primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía-Ventosa Arrufat. La controversia también provocó que la editorial mexicana Almadía suspendiera la gira de presentaciones que Silva Rojas tenía prevista en España.

La historia dio un vuelco

Después de varias semanas de revisión, Almadía anunció que mantenía el premio y ratificaba su confianza en el escritor peruano.

Para tomar la decisión, la editorial examinó los materiales que el propio autor entregó sobre su proceso de escritura y consultó a especialistas en tecnología, derecho y lingüística.

La investigación concluyó que los resultados de un detector automático no son suficientes para demostrar que una obra fue escrita con inteligencia artificial.

«Preferimos seguir confiando en el criterio humano», expresó la editorial en un comunicado respaldado también por la Sociedad Ventosa Arrufat y las tres integrantes del jurado: Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda.

Almadía también cuestionó el tratamiento que recibió el caso y consideró que el diario español debería ofrecer disculpas, al señalar que no siempre distinguió entre una sospecha y un hecho demostrado.

El episodio abrió un debate sobre los límites de las herramientas de detección de inteligencia artificial y el riesgo de poner en duda la reputación de un escritor a partir de sus resultados.