[Cuento] Decisión

Un cuento que enseña el valor de salir de la zona de confort y Aunque uno puede tener miedo hay que tomar decisiones para crecer personal y profesionalmente
  • domingo 25 de enero de 2026 - 12:00 AM

Hace mucho tiempo había una joven llamada Káke (Kakegiro). Ella era muy reconocida por su talento en el arte abstracto en México. Su padre la apoyaba mucho, pero aun así sentía que le faltaba algo...

Al día siguiente fue al trabajo y se dio cuenta de que le habían dejado una nota del jefe, en la que le pedía que se presentara en la sala. Inmediatamente se sintió un poco estresada, pensando que quizá le iban a quitar el trabajo.

—Buenos días, jefe, ¿cómo lo puedo ayudar? —dijo Káke.

El jefe respondió:

—Hace unos días me contactaron desde Canadá. Les encantó tu arte y les gustaría que te presentaras el 7 de septiembre.

—Sería un placer presentarme, pero lo pensaré —dijo Káke.

El jefe le dio tres días para pensarlo y, si aceptaba, tendría dos días para empacar. Káke, muy emocionada, le dio las gracias por la noticia. Luego fue al baño y lloró de felicidad, al pensar que su sueño de ser reconocida estaba a punto de cumplirse. Después de eso, terminó de pintar uno de sus dibujos y se retiró para ir a casa de su padre.

—Con una sonrisa en el rostro, Káke, este fue nuestro sueño: viajar a otros países para presentar tu arte, y se está convirtiendo en realidad —dijo su padre.

Muy emocionada, Káke decidió que sí iba a aceptar. Al día siguiente fue donde su jefe y le dijo que aceptaba. Los días siguientes los pasó pintando y empacando hasta que finalmente llegó el gran día.

—Tú también debes haber venido por la presentación, ¿verdad? —preguntó la persona que estaba a su lado.

—Sí, ¿y tú vas a participar? —dijo Káke.

—No, realmente no me interesa mucho lo de la pintura o el arte —respondió la persona—. En ellas me transporto a una realidad creada por el pintor.

Con el paso del tiempo la pasaron bien, conversaron y se volvieron amigos. Intercambiaron números de teléfono para seguir hablando, ya que debían bajarse para ir a sus hoteles y casas. Káke estaba muy estresada por la presentación, pero tuvo valentía... y el día llegó.