Aprenderlo de memoria

El cuento del Martes del 9 de octubre del 2018
  • martes 09 de octubre de 2018 - 12:00 AM

Cuando una estudia literatura, es muy valioso revisar análisis literarios, como para conversar con otra persona que haya leído lo mismo y se pregunte las mismas cosas, o que incluso te haga preguntarte otras. Uno de los mejores análisis que he leído sobre un cuento es este que dice que ‘Funes, el memorioso' fue escrito por Nietzsche, antes que por Borges, y explica cómo verlo paso a paso. Su autora es Roxana Kreimer, una investigadora y filósofa, que hizo un trabajo impecable. El análisis desgrana el cuento de Borges paralelamente al documento del filósofo y nos hace notar la crítica que realiza el escritor sobre esa tendencia -ya arcaica- de memorizar los datos de la historia, que sin el análisis crítico no llevan a nada más que a la demostración de una excelente capacidad de memorizar.

En el cuento del memorioso Funes, el personaje puede recordar todo lo que ve y escucha, pero no puede hilar el significado, no puede entender, por ejemplo que la palabra perro designe en general a todos los perros, porque él recuerda a cada perro en particular con sus detalles. Así las cosas, es más una crítica a la veneración de la memoria, que un inocente cuento que trata de una situación en la cual tal vez a todos nos gustaría estar.

Cuando Nietzche dice en su ensayo ‘De la utilidad y de los inconvenientes de los estudios históricos para la vida', que nos imaginemos a un hombre que puede recordarlo todo, Borges lo imagina, y así como el filósofo discurre en esa fantasía de la historia en la cual después de figuras como próceres, generales y héroes el resto de nosotros somos unos tarados (y he ahí por qué nadie reclama responsabilidad por su deber ciudadano), el escritor nos muestra a un personaje deprimido por tanto recuerdo inútil y a la vez tan desconsolador.

Si antes dije que la literatura nos hace preguntarnos sobre nuestra propia existencia, los análisis literarios son esa otra mirada que nos empuja aún más hasta las grandes verdades de la vida.