Poder medido por desempeño económico
- lunes 31 de octubre de 2011 - 12:00 AM
El presidente Barack Obama puede ser el político más poderoso del mundo, pero cuando se trata de economía, tiene, como sus predecesores, mucho menos poder del que creen los estadounidenses.
El sistema político estadounidense es presidencialista: tanto si se trata de una guerra en curso o de una victoria legislativa, la ‘responsabilidad final’ recae en el presidente, como señalaba un pisapapel en la oficina de Harry Truman. Desgraciadamente para Obama, también recae sobre él la responsabilidad de una tasa de desempleo de 9.1% en la actualidad, de una deuda pública récord y de un crecimiento que alcanza un máximo de 2,5%.
En la historia moderna de Estados Unidos, ningún presidente ha sido reelecto con un balance similar.
‘Los ciudadanos valoran la influencia del presidente en función de las cifras económicas básicas , afirma Richard Carroll, autor del libro ‘El presidente como economista’, obra que genera debates.