Panamá cambia el Sistema de Medidas

Leopoldo Bermúdez-Buitrago. P anamá ha sido desde su nacimiento una sociedad de contrastes que se profundizaron con el advenimiento de l...
  • martes 23 de octubre de 2012 - 12:00 AM

Leopoldo Bermúdez-Buitrago

P anamá ha sido desde su nacimiento una sociedad de contrastes que se profundizaron con el advenimiento de la nueva República.

En esta tierra bendecida por Dios contrastan de manera marcada diferentes etnias. Desde el mestizo criollo, el afro descendiente, la etnia oriental, hindúes hasta el anglosajón que ve en el país una nueva oportunidad de disfrutar su vida.

El contraste va más allá de las etnias del mundo. En la metrópoli capitalina contrasta la vieja ciudad del siglo 16, con el Casco Antiguo de fuerte influencia francesa. No escapa a este embrujo, la modernidad de la post guerra mundial hasta los imponentes e icónicos edificios que arquitectos e ingenieros construyen en esta urbe del siglo XXI.

Tal vez el contraste que más ha marcado su vida, sin saberlo por ser parte de su cotidianidad ha sido su sistema mixto de pesas y medidas.

Panamá es tal vez uno de los pocos sino el único país del mundo con un sistema mixto de pesas y medidas. Sus arquitectos trabajan en diseños de edificios monumentales en metros y centímetros al tiempo que compran materia prima como piedra y arena en yardas.

Los panameños y extranjeros que nos visitan compran telas para vestidos, encajes, zippers (cremalleras), telas para cortinas y hasta materiales para tapicería en yardas y pulgadas. Al ir al supermercado, tienda o mercado las carnes, quesos, embutidos, verduras, legumbres y el arroz se compra en libras. Al tiempo que se transporta en automóviles cuyo combustible adquiere en galones.

El origen de esta singular combinación que han hecho los panameños se pierde en el tiempo y seguramente en la relación política y comercial con los Estados Unidos que sobrepasa una forma centenaria de medición.

Panamá no puede ni debe escapar a las tendencias del mercado internacional. En una economía mundial donde imperan los convenios internacionales, el país se aboca a uniformar su sistema de pesas y medidas a partir de este año.

El Sistema Internacional de Medidas conocido también como Sistema Internacional de Unidades tiene su fundamento legal en Ley No. 23 de 15 de julio de 1997 ‘Por la cual se aprueba el Acuerdo de Marraquesh Constitutivo de la Organización Mundial del Comercio; Protocolo de Adhesión de Panamá a dicho Acuerdo junto con sus Anexos y la Lista de Compromisos; se adecúa la Legislación interna a la Normativa Internacional y se dictan otras Disposiciones’.

Diez años después esta norma jurídica fue modificada por la Ley No. 52 de 11 de diciembre de 2007 ‘Que regula las actividades metrológicas en la República de Panamá, y modifica el numeral 3 del artículo 97 y deroga el Capítulo V del Título II de la Ley No. 23 de 1997’.

La Ley No. 52 establece en su primer artículo que ‘Esta Ley tiene como objeto establecer los principios y las disposiciones generales para la organización y el régimen jurídico de las actividades metrológicas en la República de Panamá, con el interés de satisfacer las necesidades del desarrollo de la producción, así como establecer la equidad en las transacciones comerciales y la confiabilidad en las mediciones en el campo de la salud, la industria, el comercio y en los resultados de los ensayos vinculados con la seguridad pública y el medio ambiente, para garantizar una mejor calidad de vida de la población’.

En su tercer artículo estipula que ‘Se establece como sistema nacional de unidades el Sistema Internacional de Unidades de Medida, para expresar las distintas magnitudes de medida en todo el territorio nacional. Se excluyen del Sistema Nacional de Unidades los bienes o servicios destinados a la exportación, si la parte compradora exige expresar las magnitudes en unidades ajenas al Sistema Internacional de Unidades de Medida’ como podría ocurrir con las exportaciones a los Estados Unidos (EE.UU.).

El Sistema Internacional de Unidades (SIU) conocido también como Sistema Internacional de Medidas fue creado en 1960 por la Conferencia General de Pesas y Medidas. Muchas veces se le denomina erróneamente, como Sistema Métrico Decimal pues se fundamenta en este que fue adoptado en 1875 por la Convención del Metro o Tratado del Metro firmado en Francia en 1875.

http://www.profesorenlinea.cl/fisica/MedidasSistema_internacional.htm

Unas 78 personas de 100 que participaron de un sondeo no científico aplicado a estudiantes, profesores y público en general afirmaron que si el Sistema Mixto funcionaba en Panamá, no ven la necesidad de utilizar el Sistema Métrico (como es conocido equívocamente por una inmensa mayoría). Entre sus comentarios dijeron que si EE.UU. usa el Sistema Inglés por qué Panamá no lo puede seguir usando.

No podemos limitarnos a comercializar con EE.UU. porque tiene un gran intercambio comercial con Panamá, pues dejaríamos a un lado el comercio con el resto del mundo, dijo Javier Arias director de la Asociación de Interés Público del Centro Nacional de Metrología de Panamá. Agregó que EE.UU. desde 2010 usan los dos sistemas, para el comercio internacional aplican el SI y para el comercio interior el Sistema Inglés.

Los panameños se enfrentan de un solo golpe a un cambio trascendental en su vida cotidiana. Las fiestas navideñas se verán matizadas por un ciudadano que comprará uvas, peras, manzanas, jamón, pavo y pernil no por libras sino en kilogramos. Deberá entonces recordar que en vez de una libra deberá pedir medio kilo aproximadamente, 1.1 libras.

EN LAS ESCUELAS

Los libros de textos en que se haga mención a dimensiones y medidas deberán ser modificados para incluir el Sistema Internacional de Medidas. Mientras ésto suceda maestros y profesores deberán realizar las adecuaciones curriculares correspondientes ya que el artículo No. 9 de la Ley 52 establece que ‘Las escuelas de enseñanza básica, media e intermedia, públicas y particulares, deberán incluir en sus programas de estudio la enseñanza del Sistema Internacional de Unidades de Medida’.

El panameño tendrá que acostumbrarse a los anuncios en que se fijan nuevas tasas para la venta de combustible. Ya no serán galones sino litros. Tal vez como afirma Aleyda Frías deberá mantener su práctica de pedir tantos dólares de 95 mientras domina el cambio de medidas. Aún así deberá hacerlo pronto pues los cálculos en galones que hacía para llegar a su casa en La Chorrera, no serán iguales a los que deberá hacer ahora en litros.

EN LA COSTURA

Las modistas y costureras deberán reformar sus compras de materiales en yardas a metros para confeccionar prendas de vestir y cortinas. Igual harán tapiceros y decoradores para seguir trabajando en sus habituales oficios.

La confección de la Pollera, el traje nacional femenino deberá adaptarse al sistema internacional de medidas. Una pollera ya no llevará tramos en yardas sino en metros. No se comprarán 10 yardas de tela de holan o hilo sino aproximadamente 9. 14 metros del fino paño. Las clásicas medidas de 12 yardas de encaje valenciano y trencillas de mundillo serán alrededor de 10 metros con 97 centrímetros.

EN EL SUPERMERCADO

Las amas de casa harán las compras de granos, carnes, frutas, verduras y raíces en kilos y gramos para preparar las comidas diarias. Asimismo, las secciones y suplementos culinarios de los medios de comunicación deberán presentar sus deliciosas recetas en kilos, gramos y mililitros.

La vida empresarial no escapa al cambio en el uso del sistema de medidas. Los periódicos nacionales tendrán que modificar la venta de anuncios pues en lugar de venderse por pulgadas columnares deberán venderse en centímetros y milímetros columnares. La respuesta no esta clara según informaron fuentes de algunos periódicos que pidieron reserva de su identidad pues afirmaron que en sus medios aún no se han tomado decisiones definitivas.

Dos especialistas en venta de marcos para pinturas y fotografías afirmaron no tener idea de que debían ajustarse a los centímetros y milímetros pues tradicionalmente los marcos se han vendido en pies y pulgadas.

Muchos dicen que deberán aprender o al menos intentar entender el sistema el nuevo sistema.

La respuesta popular será comprar, al menos en los primeros meses, por cantidad: diez rebanadas de queso, 10 de mortadela, etc. En otros casos, cinco dólares de puerco liso, tres dólares de pecho. Muchos optarán por comprar, por volumen visual, a través de los productos empaquetados que se venden en tiendas y supermercados de todo el país.

Mágdala García comenta que al ir a un supermercado de la localidad compró apio empaquetado y pesado en kilos y gramos. Al llegar a la caja, la etiqueta del producto estaba doblada y se rompió cuando la cajera trató de enderezarla. Mágdala tuvo que esperar varios minutos para que volviesen a etiquetar pues a pesar de estarse vendiendo el producto en kilos y gramos, las balanzas en las cajas están aún en libras y onzas. Ella concluye que debe existir una política coherente para mitigar las molestias que trae el cambio de sistemas pues ella y la larga fila que la seguía afectaron por no existir mecanismos apropiados. La queja más frecuente y tal vez más importante es la falta de un programa educativo agresivo a través de los medios de comunicación que eduquen a la población en el uso del sistema de peso y medidas. Marcos Cáceres se pregunta cómo se capacitará a los vendedores ambulantes en el interior del país y al público de escasos recursos.