Fiesta que mueve millones: el Carnaval impulsa empleo y turismo
- domingo 15 de febrero de 2026 - 10:58 AM
Los carnavales panameños vuelven a demostrar que su impacto trasciende la fiesta y se consolida como uno de los principales motores económicos temporales del país. Este año, la derrama económica a nivel nacional se estima en más de 300 millones de dólares, una cifra que confirma el peso de esta celebración en la dinámica productiva y turística, según APEDE.
Para la asiciación, en la capital, el denominado “Festival Carnavalístico” proyecta un movimiento cercano a los 35 millones de dólares, superando los 30 millones registrados el año pasado. El incremento evidencia que, cuando existe organización y planificación, las tradiciones pueden traducirse en crecimiento económico tangible.
El comportamiento del sector hotelero respalda estas proyecciones. En puntos tradicionales del interior como Las Tablas, Chitré y Penonomé, la ocupación se estima entre9 0% y 100%, mientras que en la ciudad de Panamá podría ubicarse entre 60% y 80%. Actualmente, las reservas efectivas ya rondan el 50% en la capital.
Este dinamismo se refleja en múltiples sectores: restaurantes, transporte, comercios minoristas, emprendedores, producción de vestuarios, logística de eventos, servicios de seguridad y contratación temporal de personal. Para muchas comunidades, especialmente en el interior del país, el Carnaval representa uno de los períodos de mayores ingresos del año.
Los economistas coinciden en que la festividad opera como un efecto multiplicador, generando ingresos directos e indirectos, incentivando el turismo interno y atrayendo visitantes extranjeros. Además, promueve el consumo local y fortalece la actividad de pequeñas y medianas empresas que dependen en gran medida de estas temporadas altas.
Más allá de las cifras, el carnaval constituye un activo cultural estratégico. Es una manifestación de identidad, integración y creatividad que forma parte de la memoria colectiva de los panameños. Comparsas, tamboritos y expresiones artísticas que reflejan un intangible que combina tradición y organización patrimonio comunitario.
En ese contexto, los sectores empresariales plantean la necesidad de dar un paso adicional: transformar esta fortaleza cultural en un modelo de desarrollo sostenible. El reto apunta a profesionalizar la planificación, reforzar la seguridad, incorporar criterios de sostenibilidad ambiental y promover una mayor articulación público-privada que permita potenciar la celebración sin desvirtuar su esencia.
Desde la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) destacan que cultura y economía pueden avanzar de manera conjunta cuando existe visión estratégica. El gremio empresarial reiteró su disposición de impulsar iniciativas que integren tradición, empresa e innovación, con enfoque de largo plazo.
Panamá cuenta con ventajas competitivas claras: ubicación estratégica, conectividad aérea y logística, además de un capital creativo que podría proyectar sus carnavales con mayor fuerza a nivel internacional. El desafío consiste en consolidarlos no solo como una celebración emblemática, sino como una verdadera plataforma de desarrollo económico y proyección país.