El BID mejorará la red de cuidados con BID Cuida, un plan que prevé reducir la desigualdad

- sábado 29 de marzo de 2025 - 2:23 PM
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lanzó BID Cuida, una iniciativa que busca mejorar el sistema de cuidados a la población dependiente para impulsar el crecimiento económico y reducir la desigualdad.
Su lanzamiento se enmarcó en las reuniones anuales del organismo en Santiago de Chile, que comenzaron el miércoles con seminarios temáticos y que, de viernes a domingo, congregarán a la 65 Asamblea de Gobernadores del BID y la 39 de BID Invest, el brazo del BID que trabaja con el sector privado.
”Algo que todas las familias tienen en común es que siempre hay alguien que necesita ayuda”, indicó en su presentación el presidente del BID, Ilan Goldfajn, precisando que por cuidados se entiende tanto la asistencia a niños y mayores dependientes como el trabajo doméstico, aunque “se extiende mucho más allá del hogar y es una fuente económica vital”.
Diana Rodríguez, asesora especial en Género y Diversidad del BID, añadió a la prensa que dichos servicios son “el motor de la economía”, el que permite que cualquier otro trabajo sea posible.
Pese a la conciencia compartida de su importancia, los cuidados continúan invisibilizados y desigualmente distribuidos. Si toda esa labor se pagara, representaría de media el 21 % del PIB de Latinoamérica y el Caribe, según datos de la banca multilateral.
Se trata de un sector con alta informalidad laboral, bajos salarios y limitadas oportunidades de desarrollo profesional. Se calcula que para 2050 se necesitará en la región 14 millones de cuidadores profesionales para adultos mayores, casi cinco veces el número actual.
Las mujeres asumen de manera “desproporcionada” ese trabajo, tanto el remunerado como el que no, lo que limita el tiempo que pueden destinar a empleos formales y, por ello, tiene un impacto negativo en los ingresos familiares.
El lanzamiento de BID Cuida coincide en un momento en que Latinoamérica y el Caribe está envejeciendo a un ritmo “sin precedentes”. Hay ahí ocho millones de mayores que necesitan cuidados, y para 2050 se prevé que esta cifra se triplique, según el organismo.
”Es algo contrario a la imagen que teníamos de una América Latina llena de niños corriendo”, dijo la asesora.
BID Cuida busca sistemas integrales de cuidados que organicen su prestación, garanticen que los proveedores respeten los estándares de calidad e impulsen oportunidades de formalización, profesionalización y certificación de competencias.
Su estrategia se basa en tres pilares: fortalecimiento de los marcos institucionales; un aumento de la inversión en servicios de calidad y la promoción de una distribución más equilibrada de las responsabilidades.
Las oportunidades para formalizar esos empleos incluyen contratos estandarizados, registro de cuidadores en plataformas que emparejan demanda y oferta y la formación de cooperativas.
Según el BID, unos servicios de calidad benefician a todo el entorno implicado: los niños mejoran su aprendizaje y salud, se reducen los costos de atención médica al disminuir el uso de los servicios hospitalarios o se baja el ausentismo laboral.
Para ese objetivo la colaboración público-privada es clave: aunque los Gobiernos financian parte de los servicios de larga duración, la mayoría son prestados por actores privados.
De acuerdo a la entidad, el sector privado tiene la capacidad de aportar innovación, pero las administraciones deben facilitar el emprendimiento.
El organismo ya proporciona asistencia técnica y financiera en América Latina y el Caribe en las diferentes dimensiones de los cuidados, como gobernanza y financiación, servicios, datos, regulaciones o apoyo a cuidadores.
Pero este nuevo plan, resumió Rodríguez, es más amplio: hasta ahora el respaldo “era más aislado y sobre todo en el sector público”.BID Cuida dice no imponerse a los países ni ser uniforme, sino que atiende a la demanda existente, y tampoco va acompañado de una financiación concreta.
El organismo se presenta como una “sombrilla” que le permita trabajar con otros socios y las condiciones de sus préstamos se acuerdan con cada nación.