Era del crecimiento se acerca a su fin

El marcado crecimiento económico del que ha gozado Panamá en la última década empezaría a desacelerarse en los próximos meses, debido a ...
  • miércoles 28 de septiembre de 2011 - 12:00 AM

El marcado crecimiento económico del que ha gozado Panamá en la última década empezaría a desacelerarse en los próximos meses, debido a un recrudecimiento de la crisis económica mundial, aseguraron economistas a El Siglo , quienes advierten que el país aún no cuenta con un plan para afrontar un eventual escenario de ‘vacas flacas’.

Según datos de la Contraloría General de la República, el 2010 cerró con un 7.5% de crecimiento del Producto Interno Bruto, mientras que en el segundo trimestre de 2011, este indicador es del 11.4%.

Raúl Moreira, presidente del Colegio de Economistas de Panamá, señala que tasas tan altas de crecimiento en Panamá no son sostenibles en el tiempo. ‘Panamá sufriría mucho si no se prepara, porque es una economía de servicios que depende de la economía mundial, la cual muestra bajos índices de crecimiento, debido a los problemas en Estados Unidos y Europa’, estimó.

Un último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica un deterioro en las perspectivas de crecimiento global de 4,3% a 4% en el 2011, y de 4,5% a 4% en el 2012.

Para el economista Adolfo Quintero, el crecimiento económico es cíclico y se tiene estimado que para 2012 haya un crecimiento más lento, porque habrá un agotamiento en las inversiones y en las construcciones.

Su colega Juan Jované también coincide con Moreira, argumentando que en un país de servicios podría bajar el tránsito por el Canal de Panamá y no se exportaría tanto como hasta ahora.

Ambos economistas coinciden con advertencias del FMI, y señalan que el país debe ser ‘recatado’ en su inversión y en gastos de funcionamiento.

Por su parte, Frank de Lima, viceministro de Economía, dijo que no es necesario un plan para mitigar una crisis económica porque el crecimiento generado es interno. Aún así, reconoció ‘que no somos inmunes a la economía global y que se mantendrán vigilantes a lo que suceda con Estados Unidos y Europa.