18 años negociando

A Diana Salazar siempre se le observa con una sonrisa a flor de labios. Lleva 18 años como negociadora de acuerdos bilaterales, por ende...
  • sábado 29 de octubre de 2011 - 12:00 AM

A Diana Salazar siempre se le observa con una sonrisa a flor de labios. Lleva 18 años como negociadora de acuerdos bilaterales, por ende, la diplomacia y el conocimiento son herramientas vitales para entablar una negociación.

Como parte de su trabajo, ha recorrido todos los continentes, conocido diversas culturas y personalidades. Pero por nada cambia su tierra natal, Panamá, aunque es de ascendencia china.

En medio del corre corre y el primer pronunciamiento oficial que hace el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) sobre el Tratado de Promoción Comercial (TPC) entre Panamá y Estados Unidos, Diana Salazar accedió a darnos una entrevista. Mientras ella caminaba apresuradamente para atender a los participantes en la conferencia, se hacían las preguntas sobre la marcha.

El Siglo (ES) ¿Desde cuándo usted forma parte del equipo negociador ?

Diana Salazar (DS): Desde 1993 formó parte del equipo negociador que permitió la entrada de Panamá a la Organización Mundial del Comercio y de allí ha evolucionado en diferentes cargos hasta llegar a ser viceministra de Comercio Exterior.

ES: ¿Dónde trabajó antes de llegar al MICI? DS: He trabajado en diversas secciones, como el Departamento de Planificación Económica, en la oficina para la Planificación y Desarrollo del Área Canalera del Ministerio de Planificación y Política Económica. Además de desempeñarme como directora del Área Económica del Consejo de Comercio Exterior, adscrito a la Presidencia de la República en marzo del 2006.

ES: ¿Cuál ha sido el principal logro de este TPC?

DS : Acceder a un mercado de 300 millones de habitantes y expandir las oportunidades de logística.

Hacemos una alianza con un socio comercial muy fuerte, que mueve los números a nivel mundial. A diferencia de Panamá, que es parte del comercio mundial y que nos asegura un clima de atracción de inversiones, una entrada segura y estable de nuestros productos y que hemos mantenido la sensibilidad de los productores. Esta es una relación que comienza hoy, se profundiza desde un punto comercial que significa bienes, servicios e inversión. Efectivamente, nuestro país está creciendo por el tema de la inversión. Este tratado genera una visión poco diferente, porque si cualquier inversionista hiciera el cálculo diría que todos los países tienen TLC, pero Panamá no. En este caso, nos volvemos en igualdad de condiciones para traer esa inversión y atraer empresas que quieran aprovechar el mercado americano y que no tengan tratado.

ES: A su criterio, ¿qué cosas son claves para ser un buen negociador de tratados y que le han permitido llegar hasta donde está?

Lo clave es, sin duda, cuando la situación está superdifícil y compleja, mantenerse en calma y encontrar la solución. La administración de estrés es clave, hacer una buena preparación y ver siempre todas las opciones. Aprender que en la vida ninguna experiencia está de más. No importa en qué cargo estés.

El dicho que dice ‘Vísteme despacio, que voy deprisa’ es una realidad. En los momentos más duros de una negociación, el que pierde la calma, perdió la negociación.

ES: ¿En qué tiempo se podría estar implementando el tratado?

DS: No se tiene una fecha definida porque depende del avance de este tema. En la semana del 17 de octubre viajamos con el ministro Ricardo Quijano para hacer el contacto con el equipo técnico que va a definir este proceso. Sin duda, nuestro deseo es que sea lo más pronto.

ES: ¿Cómo define la dinámica comercial adoptada por Panamá a partir de la década de 1990?

DS: En las décadas de los ochenta y noventa, las ventajas comerciales internacionales de Panamá se concentraban en preferencias de carácter unilateral ofrecidas por Estados Unidos y la Unión Europea, entre otros; es decir, beneficios arancelarios a las exportaciones de productos originarios de Panamá, a través de los denominados Sistemas Generalizados de Preferencias (SGP) y la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC o CBI por sus siglas en inglés). Estos esquemas preferenciales tienen una desventaja importante y es que por su naturaleza unilateral, la vigencia de su aplicación está a criterio del país que los otorga, el cual puede retirarlas en el momento que estime pertinente e involucra, además, una cantidad limitada de productos. En consecuencia, la promoción del comercio exterior de Panamá, bajo estos esquemas, se da de manera limitada y poco previsible para el desarrollo de inversiones locales en diversos rubros.

ES: ¿Existen otros TLC pendientes?

DS .Se encuentran pendientes la ratificación con Canadá, Perú, la Unión Europea y Trinidad y Tobago (este último, acuerdo de Alcance Parcial).