Roberto Durán y Ali: más allá de dos guantes y un tinglado

 Una frase que realmente enmarca lo que ambos boxeadores han hecho durante sus vidas
  • viernes 17 de junio de 2016 - 12:00 AM

‘Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad'. Una frase que realmente enmarca lo que ambos boxeadores han hecho durante sus vidas.

Roberto Durán, un chorrillero que logró ser aplaudido en el festival de Cannes sin ser actor, se llevó todas las atenciones y reflejos de las cámaras, no solo por su carisma y personalidad, pues Durán realmente enaltece la palabra humildad y superación.

Proveniente de uno de los barrios más humildes del país, cuna de tanto talento deportivo, Durán demostró que con capacidad y ganas de triunfar puedes llegar a ser homenajeado en los es cenarios más difíciles.

Es un ejemplo para los panameños hoy en día, que demuestra hasta dónde podemos llegar dejando a un lado los obstáculos que la vida presenta, pero con muchas más ganas de ser alguien.

Muhammad Ali, un rebelde con causa. Logró lleva r el deporte a un nivel de responsabilidad social aún cuando en la década del sesenta y setenta no era muy conocido este término. No luchó únicamente por el oro olímpico y ser tres veces campeón mundial de los pesados, también pudo romper barreras raciales y religiosas. Dando una lección de valores e ideales al mundo y dejando a un lado el fin de su lucha se caracterizó siempre por ser un boxeador de ideales dentro y fuera del ring .

Gracias, Muhammad Ali, por tú gran legado social; gracias, Roberto Durán, por llevar a las grandes luminarias lo que realmente es un panameño día a día.