El 2015, un año para el análisis en el deporte panameño

‘Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo', Albert Einstein.
  • miércoles 30 de diciembre de 2015 - 12:00 AM

‘Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo', Albert Einstein.

Seguramente no debemos ser Albert Einstein para entender esta frase, un consejo que el deporte panameño no escucha hace más de una década. Hoy buscamos resumir lo bueno y lo malo de nuestro deporte en 2015, buscando dar una crítica constructiva y sin ser dueños de la verdad.

Lo bueno:

Iniciamos con la gran hazaña conseguida por Alvis Almendra en Toronto 2015, al coronarse subcampeón de América de manera sorpresiva y emotiva para un país que buscaba su primera medalla en la justa. Hay que destacar dos cosas muy importantes: que nuevamente los deportes de combate nos demuestran que los panameños tenemos un talento innato para el tipo de destrezas que demandan estas disciplinas y felicitar a la Policía Nacional, ya que otro de sus atletas vuelve a destacar en una cita deportiva de envergadura. Algo se hace bien en la institución en cuanto al deporte.

‘El rayo de Pedro Miguel', Alonso Edwards, es quien nos ha hecho sacar el pecho con orgullo y gritar al cielo ‘SOY PANAMEÑO': medalla de bronce en los Juegos Panamericanos y por segundo año consecutivo se corona campeón de la Liga de Diamante, galardón que lo lleva a ser nombrado el mejor corredor de 200 planos en todo el mundo durante el 2015. No podemos obviar su cuarto lugar en los mundiales de atletismo en Beijing. Sin duda nuestra mayor esperanza de medalla para Río 16.

Podemos cerrar lo bueno del 2015 con el resurgimiento que ha tenido el baloncesto a nivel nacional, vuelve a nacer una liga profesional y se vuelve a activar una selección que, aunque pide a gritos un cambio generacional, con la liga profesional se dio el primer paso para esto. Si el histórico Jair Peralta mantiene el ritmo, nos esperan años de alegrías en el deporte del aro y el balón. Lo malo:

Dentro de lo bueno en el año que finaliza mencionamos a Alvis Almendra y Alonso Edwards por sus medallas en Toronto, pero se resalta el esfuerzo individual en este caso.

En lo colectivo, Panamá logró una medalla de plata y una de bronce. Apenas su novena mejor intervención en la justa americana de las 16 participaciones que hemos tenido. En el medallero vemos como países con menor población y con mucho menor crecimiento económico nos apabullan en medallas. La dirigencia deportiva, sin planificación y sin poner por delante a los verdaderos actores del deporte, los atletas.

Nuevamente este año decepcionan al demostrar, en su mayoría, que sus intereses personales están por delante de los atletas. Recuerden las medallas no se ganan en escritorios.

Podemos concluir con algo muy preocupante, en este 2015. Lo que más nos hizo falta en deporte no fueron instalaciones, mejores entrenadores, más inversión, más competencias y mejores condiciones de entrenamiento.

Nos hizo falta planificación y como resultado de esta carencia, Panamá no tiene manera de captar nuevos talentos deportivos. Por ser un país privilegiado en biotipo siempre tendremos casualidades deportivas, pero no obtendremos resultados de una buena planificación como debe ser.

Cierro con una mención honorífica en el 2015 para la Asociación de Atletas de Panamá y AFUTPA que, por primera vez, dan una voz al atleta y futbolista panameño respectivamente. Esperemos que el bien del deportista siempre sea su principal ideal.

Llega el 2016 con grandes compromisos deportivos por cumplir. ¿Nos sorprenderá el deporte nacional o volveremos a tener un año sin pena ni gloria?