- miércoles 12 de abril de 2017 - 12:00 AM
LEYENDA
Laffit Pincay Jr tomó su puesto en el centro del recinto de ganadores, para entregar el premio a los propietarios de la potranca nacional ‘Lady Valery', ganadora del clásico en su honor.
Fue un momento mágico, como otros tantos que el astro del sillín ha tenido desde que un accidente de pista en el hipódromo de Santa Anita le privara de continuar montando purasangres de carreras.
Pincay Jr recuerda esos momentos. ‘Fue muy difícil enfrentar la realidad, al saber que si volvía a montar, podría quedar paralítico. Tuve que dejar todo, me sentí muy mal, pero había que hacerle frente a la realidad'.
Con 69 años, y residiendo actualmente en Arcadia, California, Pincay Jr. se ha acostumbrado a estar fuera de las pistas, pero no de la hípica.
‘Mi hijo es comentarista hípico, y yo me mantengo siempre en contacto con la hípica, no se puede dejar algo que por tantos años fue tu manera de ganarte la vida', precisó.
En esta visita a Panamá, y como ya es costumbre, Pincay Jr. donó implementos para la escuela de jinetes que lleva su nombre, de la cual ha salido un sinnúmero de grandes jinetes, incluyendo a las más recientes estrellas, Luis S áez y Ricardo Santana Jr.
Tuvo palabras de motivación para los jóvenes que quieren seguir sus pasos. ‘Esto no es fácil, pero si quieres llegar a lo más alto, tienes que trabajar muy duro, todos los días, persistir y no desmayar', destacó.
También fue parte de una charla de motivación dirigida a empleados del Grupo Codere, en la que contó sus experiencias dentro y fuera de la pista, y la manera como ha podido superar las adversidades en una vida con una profesión sumamente exigente, como la de conducir purasangres.
Una vez más, Panamá recibió a uno de sus hijos más destacados. Laffit Pincay Jr. sigue dejando en alto el nombre del país, ahora como un hombre retirado, que saboreó la gloria y disfruta de los frutos logrados en una campaña llena de logros y satisfacciones.