Mundial 2026: España vuelve a ilusionar con su espectáculo
- jueves 02 de julio de 2026 - 4:34 PM
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Agrega El Siglo en Google ↗️Avisada por la última secuencia de eliminatorias mundialistas, sin ir más allá de la primera desde que fue campeón del mundo en Sudáfrica 2010, la selección española soportó y rebasó todas las presiones que surgía en torno a ella hoy en dieciseisavos de final del Mundial 2026, la propia por la clasificación y la ajena ejercida por Austria.
Mientras aguarda rival en los octavos de final, bien Portugal y Cristiano Ronaldo o bien Croacia y Luka Modric, el conjunto de Luis de la Fuente recuperó su aspecto y juego más reconocible, superior en cuanto se acostumbró al escenario y a las circunstancias, en cuanto comprendió de primera mano que su fútbol va más allá de cualquier adversario.
Cierto que Austria soltó por momentos la presión tan anunciada durante los días previos, tanto como que ni fue tan efectiva ni fue tan constante ni tan alta como ha hecho en otras ocasiones, sobrepasado por la movilidad de Dani Olmo entre líneas (novedad del once, en lugar de Mikel Merino, tras ser titular también en el 4-0 a Arabia Saudí) o el desborde por el sector izquierdo de Álex Baena y, sobre todo, por la derecha de Lamine Yamal.
El extremo camino de los 19 años ya está listo del todo. Si había alguna duda sobre su físico, su cambio de ritmo, su frescura, después de la lesión muscular y la inactividad que debió tener desde el pasado 22 de abril hasta el 15 de junio, las zanjó todas de una vez ante Austria. Su inicio fue fulgurante, medido a Konrad Laimer, pero también a Marcel Sabitzer.
Desde su lado, España fue creciendo instante a instante. Si contra Uruguay le costó superar la presión, mucho más intensa y más al límite de lo legal que la austriaca, hoy siempre encontró la fórmula para anticiparse a cualquier acecho de su oponente, además sostenido desde atrás por una pareja de centrales que sigue imponente: Pau Cubarsí y Aymeric Laporte. Por cuarto duelo seguido, España terminó sin gol en contra.
Mikel Oyarzabal completó el círculo de merecimientos de la selección española ya superada la pausa de hidratación, cuando el control, la verticalidad, la profundidad y el fútbol de España sobrepasó una y otra vez todos los mecanismos planteados por Austria, cuyo fin lo estableció el atacante de la Real Sociedad, el máximo goleador de la era Luis de la Fuente, el séptimo de la historia de la ’Roja’, con 28 goles en 57 encuentros.
La asistencia fue de Marc Cucurella, profundo otra vez por el lado izquierdo. El toque con la zurda de Oyarzabal fue la mejor fórmula para superar a Schlager, que ya se había empleado antes con reflejos contra él y Lamine Yamal. También sintió el alivio, aún con 0-0 en el marcador, cuando el árbitro anuló el gol de Marc Cucurella por una presunta falta.
Ya había domado España a Austria y su presión. También todos los fantasmas de no haber superado ninguna eliminatoria mundialista desde 2010. En Brasil 2014 quedó eliminada en la fase de grupos, en Rusia 2018 se fue en octavos en la tanda de penaltis y en Catar 2022 le ocurrió lo mismo con un 0-0 frente a Marruecos. Ahora, ha ido más allá de los dieciseisavos. Vienen los octavos con la misma responsabilidad. No ha hecho nada aún.
Por si había alguna duda, en el minuto 66, Pedro Porro conectó el cabezazo que lo solucionó todo. Su primer gol como internacional. El centro fue de Álex Baena. Cuando España marcó el 2-0, las estadísticas reflejaban a la perfección su dominio: 61 % de posesión por el 28 % de su rival, sin sufrir ningún remate a portería, mientras la selección española ya acumulaba 19 disparos, ocho de ellos entre los tres palos. Ya no había ninguna duda. Aún menos con el 3-0 de Oyarzabal.