Los sapos saltan a la pantalla grande

Llégate a las mejores salas de cine del país para ver el estreno de la película ‘El cartel de los sapos’.
  • viernes 20 de septiembre de 2013 - 12:00 AM

Llégate a las mejores salas de cine del país para ver el estreno de la película ‘El cartel de los sapos’.

En esta entrega podrás ver que Martín González es un joven de clase baja que descubre en el mundo del narcotráfico la manera de ascender socialmente para, fundamentalmente, poder granjearse así el amor de sofía, una chica bien a priori inalcanzable, de la que está enamorado desde la infancia.

Su osadía, inconsciencia y juventud lo llevan a formar parte de una activa y fundamental del peligroso Cartel del Norte del Valle, una organización criminal que el propio Martín define a lo largo de las historia como un aparato sanguinario y poderoso que superó al Cartel de Cali en astucia militar, poder de corrupción y capacidad económica, y de la que luego dice que pasará a la historia no solo por su poder destructor, sino por haber permanecido en el anonimato durante muchos años gracias a su ingenio y sagacidad pues sus jefes utilizaron todos los medios a su alcance para comprar el silencio de un sector de la Policía, la Fiscalía, la clase política y los medios de comunicación.

Varios años de narcotráfico y las adecuadas (malas) amistades llevan a Martín a ascender en la organización mafiosa y a conseguir finalmente la atención de Sofía y ganarse su amor. Es entonces cuando, desde la posición que siempre soñó, Martín asiste a la corrupción y destrucción progresiva de su amada, acorralado por una deuda que le impide salir de ese mundo de contrabando que está acabando con su vida y la de Sofía.

Amor, millones y lujo; promesas mentiras y cocaína; intentos, fracasos y traiciones; balas, muertos y sangre son los elementos que acompañan a Martín González, en caída libre hacia su propia perdición. Hasta la aparición del agente de la DEA, Sam Mathews, le ofrece la posibilidad con la que nunca había contado: rebajas sustanciales de pena a cambio de entregarse, dar los nombres de su colegas y colaborar con la antidroga norteamericana desde la cárcel, o lo que es lo mismo: convertirse en ‘sapo’.