Modales en extinción

Gracias, por favor, muy amable, disculpe, con permiso, después de usted... son palabras que demuestran buenos modales. Frases como esas ...
  • miércoles 13 de junio de 2012 - 12:00 AM

Gracias, por favor, muy amable, disculpe, con permiso, después de usted... son palabras que demuestran buenos modales. Frases como esas las escuchamos con menos frecuencia en las ciudades, incluyendo en la urbe capitalina.

La gratitud, la amabilidad y la consideración suelen ser víctimas de la falta de tiempo, malos hábitos o el desinterés.

Para el sociólogo Gerardo Malony, las costumbres y las pautas de convivencia cambian con los años y adoptan nuevas formas.

Según el sociólogo, en las ciudades las relaciones interpersonales (asociación de largo plazo entre dos o más personas) tienden a ser menos frecuentes, por la falta de tiempo en detenerse y decir: ‘Buenos días, ¿cómo estás?’

De acuerdo con Malony, otro ejemplo de que las costumbres cambian es la caballerosidad, pues actualmente un hombre no sede con facilidad su puesto a una dama.

Anteriormente, era impensable que un hombre se colocara argollas en las orejas, pero en la actualidad es algo común y aceptado por gran parte de la sociedad.

ENSEÑAR A LOS NIÑOS

Las normas y valores son mecanismos para la convivencia armónica de los humanos dentro de la sociedad, por lo que deben enseñarse a los niños a temprana edad.

Los niños asimilan todo rápidamente, pero no nacen con las normas de cortesía aprendidas, por eso los adultos deben dar el ejemplo y enseñarle a comportarse desde temprana edad.

Para la asesora de imagen María Sofía Velázquez, los padres deben enseñar a los niños con el ejemplo lo siguiente:

-No masticar con la boca abierta

-No poner los codos sobre la mesa

-No jugar con la silla y ni con la comida

-No levantarse antes de tiempo

Velázquez recomendó que cuando el niño siga las instrucciones y reglas dispuestas a la hora comer, sea motivado, diciéndole que está muy bien lo que hace.