El primer revolcón hispano-indígena en el Istmo

El Almirante de la Mar Océano Cristóbal Colón, que había emprendido su cuarto viaje al Nuevo Mundo, llegó al Istmo de Panamá.
  • miércoles 11 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

El Almirante de la Mar Océano Cristóbal Colón, que había emprendido su cuarto viaje al Nuevo Mundo, llegó al Istmo de Panamá (un año después que Rodrigo de Bastidas). Al arribar a un hermoso puerto de lo que es hoy la provincia que lleva su nombre el Almirante denominó al lugar Portobelo (Puerto Bello). Después siguió navegando hacia el Oeste, por la costa atlántica del Istmo, acosado por la fuerza inclemente de los temporales, casi diarios, y la furia del viento, lo que llevó al Almirante a nombrar esa región como Veragua, de tanta agua como veía caer del cielo, según testimonia uno de los que viajaba con él.

No lejos de ahí, un orgulloso jefe indígena levantaba su bohío. Señor de todas aquellas tierras, le decían Quibio, el Quibian o el Quibián (no es segura su escritura, ni tampoco si era nombre personal o un título). El Quibián había oído hablar de la presencia de hombres blancos cerca de sus tierras. Si llegaban, ¿debía mostrarse amable, al menos hasta conocer sus intenciones, o debería atacarlos de inmediato? Los indios sabían bien lo que era la guerra entre tribus.

Por fin, el 6 de enero de 1503, fiesta de la Epifanía, Cristóbal Colón, al frente de sus naves, fondea en la desembocadura del río Yebra, y en honor de la fecha da al río el nombre de Belén. Colón envía a su hermano don Bartolomé Colón a explorar el territorio. Los indígenas visitaron las naves españolas para intercambiar objetos con ellos y el mismo Quibián visitó la nave de Cristóbal Colón en señal de cortesía.

El mal tiempo afectó las embarcaciones españolas. Según el cronista Diego de Porras para cortar las lluvias que habían hecho crecer el río y vuelto más peligrosas sus corrientes los españoles se volvieron a un recurso religioso: proclamaron en voz alta el Evangelio según San Juan, lo cual dio resultado. Entonces Cristóbal Colón decidió, junto con sus capitanes Diego Méndez y Francisco de Porras, fundar una población a una legua de la desembocadura del río Belén, a la que llamaron Santa María de Belén. Decidió apertrecharla con ochenta hombres comandados por Bartolomé Colón. Esto no le gustó nada al Quibián. Temeroso de que, al parecer, los extraños no vinieran de visita, sino a quedarse en sus territorios, urdió un plan con sus aliados indígenas y prendió fuego a las escasas viviendas que para entonces los españoles habían construido en el nuevo asentamiento.

Colón se sintió sorprendido y molesto, pensaba que el Quibián era un amigo. Consultó con su lugarteniente Diego Méndez y este le aconsejó caer con sorpresa sobre los nativos y llevar amarrados al Quibián y los demás jefes y sus familiares para que así se sometiese el resto de la tribu.

Según algunos estudiosos Quibián se arroja del bote que le llevaba a la nave grande. Como estaba amarrado, pensaban los españoles que se ahogaría, pero no fue así. Logró escapar. Sus compañeros fueron llevados a la nave mayor. Algunos pudieron fugarse pero otros no. De los que escaparon dice Diego Colón en su Vida del Almirante que estos indios tuvieron que nadar más de una legua para llegar a la orilla. Los indios que quedaron dentro como fueron colocados en una prisión bajo cubierta, se ahorcaron esa misma noche con las cuerdas con que los habían atado.

Lo cierto es que después Quibián aprovechó su fuga para unirse con otros jefes indígenas y sus gentes y atacar Santa María de Belén. La primera batalla en nuestro país produjo un resultado incierto, sin victoria total para ningún bando y con Bartolomé Colón herido. Los españoles decidieron marcharse y abandonar la fundación, que fue totalmente destruida. El mal tiempo, el conflicto con los indios y la pérdida de un navío a causa de la broma, el temible gusano marino, fueron los factores decisivos de esta resolución.

Quibián nunca fue superado por los españoles, pues. Y no debe confundirse con el cacique Urracá, que en 1531 aparecerá luchando contra los europeos.