La fotografía porno

Una fotografía fue la prueba que utilizó un celoso ex novio para tratar de impedir el matrimonio de una pareja que estaba a punto de jur...
  • jueves 28 de abril de 2011 - 12:00 AM

Una fotografía fue la prueba que utilizó un celoso ex novio para tratar de impedir el matrimonio de una pareja que estaba a punto de jurarse amor, pese a que la mujer no era tan virgen como le había jurado al prometido. La verdad era que cuando laboró en un hotel hizo de las suyas con los turistas y ahora quería dársela de virginal, engatusando al nuevo novio.

Lo que sucedió fue que Rodolfo, cegado por los celos, ya que había sido novio de Siria por tres años y ella lo abandonó para casarse con Rodrigo, aseguró que la señorita no era tal, que tenía algunas pruebas de que durante su trabajo como mucama en un hotel tuvo algunos romances con turistas, inclusive abortó un hijo de un gallego de pasó por Panamá.

Pero Siria se defendió alegando que nunca en su vida ha sido mujer de hombre alguno, que Rodolfo estaba celoso, porque nunca le dio a probar el bocado de la reina y por eso inventó esas sandeces para evitar que Rodrigo, quien es un hombre bueno y de buena familia, fuera su esposo. Pero lo que buscaba Rodolfo, era joderla de todas maneras.

Siria le temía a su ex novio porque es de armas tomar, por eso se aseguró que el matrimonio se llevara a cabo en una casa de un familiar en Pueblo Nuevo, lo que incomodó a Rodrigo. Los novios estuvieron acompañados de otros familiares y amistades.

La pareja estaba bien trajeada, el juez Teodoro leyó los artículos sobre los derechos y deberes de un matrimonio. En esto, llegó Rodolfo mostrando una fotografía en la que Siria aparecía desnuda y con otro hombre en la cama, que le había facilitado un botones que labora en el hotel donde trabajó la mujer.

El botones tiene la costumbre de tomar fotografías ---a escondidas---a las mujeres que laboran en el hotel, que después vende a otros turistas y precisamente tenía la foto de Siria con un jugador de baloncesto de Miami, que estuvo de paso por Panamá.

¡Para qué fue eso!, se formó el revulú dentro de la casa de Pueblo Nuevo, pues Siria le metió una cachetada a Rodolfo, agresión a la que se sumó Rodrigo, igual que familiares de la pareja, ante el intento inútil del juez por poner orden en la casa.

Llegó la Policía y se llevó, a punta de garrotes, a Rodolfo, quien gritaba como un demente, asegurando que tiene otras pruebas que la señorita no era tal y que había abortado mientras trabajaba en el mismo hotel.

La fotografía cayó en manos del juez, quien se la mostró a Rodrigo, quien al verla se puso llorar, porque había pensado que su novia era señorita, pero resultó ser una veterana de guerra.

Rodrigo agarró las manos de Siria, quien lloraba y aceptaba que fue la tigresa del hotel, pero que había cambiado. El novio se le acercó al juez y le pidió que los casara, que no importan las fotografías, mucho menos el aborto, no importa que no haya sido el primero, lo importante es que será el de toda su vida.

Siria lo abrazó, besó y también lloró cuando el juez Teodoro los declaró marido y mujer. Ahora, para que nadie se interponga, se irán a vivir bien lejos, donde nadie los interrumpa y puedan ser felices para siempre.