La esposa del carnal
- sábado 30 de abril de 2011 - 12:00 AM
Una amistad de muchos años dura hasta que alguna de las partes decide casarse y buscar hacer una familia, lo que indica un adiós a las cervezadas, juegos de fútbol y arranques los fines de semana, como le sucedió a Miguel Ángel con su carnal Alfredo, quien sigue la vida de farra, vida de soltero y sin compromiso.
Pero no hay amigo que dure cien años, mucho menos si lo llevas a casa, donde la mujer es un poco caliente y se calienta más cuando come chupé de camarones, ceviche de pulpo y jugo de algas, que es el plato favorito de Aixa.
Los tres eran amigos hasta el fin, entonces Alfredo respetaba a Aixa, a quien tenían previsto que fuera el padrino del hijo que en el futuro tuviera la pareja, sin embargo, todos los fines de semana estaba metido en la casa ajena, no dejaba que los amigos hicieran su vida de pareja y trataran de buscar el hijo deseado y quizás su ahijado.
Por su parte, los padres de Miguel Ángel y Aixa les advertían que se fueran a vivir lejos de Alfredo, quien de la noche a la mañana, se embarcó en un nave camaronera, que lo apartó por el momento de la pareja.
Pero al regresó de su primer viaje, 18 días en alta mar, en vez de irse para su casa en Villa Lorena, subió a un taxi rumbo a la casa de Miguel Ángel y Aixa, en Juan Díaz, a quienes les llevó mariscos fresco, que apartó en un tanque oculto.
Para acabar de joder era viernes, por eso Aixa empezó a preparar camarones al ajillo y un ceviche de pulpo, a parte de que mandaron a comprar un guaro de nueve letras, que empezaron a bajar con jugo de naranja.
Esa noche los tres bajaban tragos, escuchaban música romántica, pero Alfredo decidió irse a dormir, ya que estaba cansado del viaje que duró 18 días en alta mar, por su parte Miguel Ángel se puso a tomar cervezas en la casa del vecino, dizque a ver un juego de fútbol, dejando sola a Aixa, que igual se metió en su recámara.
Pero la mente de Aixa estaba en lo que podía hacer con Alfredo, quien estaba ballenero esa noche, prueba de ello es que estaba dormido, pero con el chéchere parado que se notaba, a pesar de que tenía puesto un jeans.
Aixa se percató de que la puerta de la casa estuviera cerrada. Si llegaba el marido, tenía que tocar porque dejó las llaves dentro de la casa, se desnudó y entró a la habitación, donde dormía Alfredo, le quitó la camiseta mientras le besaba el pecho, le aflojó la correa y le bajó los pantalones, igual que el calzoncillo, dejándolo encuero por completo.
Lo que más le impresiona a Aixa, era la rigidez y dureza del chéchere, estaba que echaba humo, por eso empezó a jugar con el asunto, lo que despertó al hombre, quien al verse desnudo, con la mujer de su amigo con las manos en el pene, empezó a dar y recibir, hasta que quedaron agotados. No había pasado 10 minutos, cuando volvieron al ajetreo, en esta ocasión, estuvieron pegados como mafá por 40 minutos.
Se hicieron las cinco de la madrugada, en cinco ocasiones lo hicieron. Al rato, Miguel Ángel tocó la puerta, Aixa, quien quería ir por el sexto polvo, tuvo que vestirse y abrir la puerta, por eso se le acabó la fiesta, pero su marido igual quería moña, pero fue rechazado porque la mujer solamente quería hacerlo con Alfredo.
Miguel Ángel , de la juma, se quedó dormido. Aixa regresó a la habitación para seguir haciéndolo con Alfredo, pero no estaba, se salió por la puerta de la cocina, por eso aún llora a su ballenero, pero al amigo le empezó a remorder la conciencia, de haberle goloseado la esposa de su carnal y no ha regresado más.