El apaga fuegos
- jueves 27 de enero de 2011 - 12:00 AM
El hombre había decidido ser político, por eso incursionó en un determinada organización política, en la que le darían lecciones de cómo ser un padre de la patria, para vivir como rico a costa de los pobres, pero por andar en esas la mujer le puso los cuernos y lo peor con un ex compañero de escuela.
Todo comenzó cuando Nazario se percató de lo bonito que viven los políticos, los que ganan las elecciones, por lo que decidió inscribirse en un partido político y al día siguiente, ya estaba laborando en una institución en la que gana mil balboas al mes, a pesar que no sabe ni escribir una carta.
Pero Nazario tiene una esposa a la que no le gusta la política, porque alega que los políticos prometen y prometen y solamente se acuerdan del pueblo cuando necesitan los votos para elegirse y reelegirse.
Mercedes, la esposa escéptica, le advirtió a Nazario que no entrará en la política, que haga lo que otros hacen, esperan conocer quién gana y entonces se le acercan y lo enamoran hasta queda trabajando en el gobierno.
Nazario quería llevar a su esposa a las reuniones del partido, pero esta prefería estar con sus amigas, salones de bellezas, compras en los almacenes y en ocasiones tomándose algunos tragos con ex compañeros de la universidad, en la que obtuvo un título de licenciada en no hacer nada y la maestría para no hacer nada.
Una ocasión Nazario le preguntó a su esposa, si sabía quién es Fidel, pero esta le contestó que no lo conocía. Eso de pasa porque no vas a las reuniones del partido, le contestó él.
¿Sabes quién fue el Che?, preguntó Nazario a su esposa, la respuesta fue negativa y nuevamente le aseguró que eso le pasa porque no quiere ir a las reuniones del partido.
Un sábado Nazario llegó temprano a casa, después de tener un jornada de reuniones políticas, pero su esposa no estaba lo que le molestó. Al poco rato la ve bajarse del carro de un amigo, quien la despidió con un besito en la frente, lo que enfadó aún más al hombre.
Cuando entró le preguntó, ¿Sabes quien es Cienfuegos?, la mujer le respondió que no sabía y no quería saber quien apaga fuego a las mujeres ajenas. El hombre le recriminó no conocer de historia, por no asistir a las reuniones del partido, por estar saliendo con sus amigos.
Ya cansada, la mujer le preguntó a Nazario si sabía quien era Octavio, lo que sorprendió al esposo, que dudó que fuera alguien de la revolución, por eso le contestó que no.
Octavio es el hombre que apaga mis fuegos y no lo conoces porque no sales de las reuniones del partido, dijo la mujer con total desparpajo, que confundió al hombre,
Eso fue todo para que Nazario le dijera hasta de que iba a morir, pero la mujer cansada, advirtió que se iba de la casa, que buscaría a otro hombre que atienda las reuniones de la recámara y apague los cien fuegos, que arden dentro de ella y en la cama y que no se vaya a las reuniones del partido.