Obatalá
- martes 12 de noviembre de 2019 - 12:00 AM
En la cultura Lucumí es el Orisha o Santo mayor, escultor del ser humano. Dueño de todo lo blanco, de la cabeza, de los pensamientos y de los sueños. Hijo de Olofin y Oloddumare. Cuando Dios bajó a la tierra a ver lo que había hecho, bajó acompañado de su hijo Obatalá.
Obatalá fue mandado a la tierra por Olofin para hacer el bien y para que gobernara como rey del planeta. Es misericordioso y amante de la paz y la armonía. Rige la buena conducta y es capaz de aplacar el temperamento a su hijo Shangó y a Ogún Areré. Todos los orishas lo respetan y lo buscan como abogado. No admite que nadie se desnude en su presencia o se digan frases duras o injuriosas. Sus hijos deben ser muy respetuosos. Obbatalá abraza a todos sus hijos con paciencia y amor. Entre sus muchas cualidades él es el que trae inteligencia, paz y calma al mundo.
También el único Orisha que tiene caminos masculinos y femeninos. Por ser uno de los santos u orisha mayor, al llegar a Cuba con los esclavos africanos es sincretizado con la Virgen de Las Mercedes.