- viernes 20 de abril de 2018 - 12:00 AM
POSTURAS CLAVES
Para un caballero siempre es importante que su dama disfrute tanto como él durante el sexo. A veces es bueno improvisar, pero casi nunca confesamos que posición nos encanta más o cuáles son nuestras favoritas para hacer el amor.
Para que sepas lo que enloquecerá a tu pareja de placer, te dejaré algunas posturas sexuales preferidas por nosotras
La Profunda
Con esta posición se logra una excelente estimulación del punto G, pues hay una penetración total. Para lograrla, la mujer debe acostarse con las piernas elevadas para que la pareja la penetre; cuando se acomoda, recargará las piernas sobre él, mientras él apoyo sus manos para tener el control del movimiento. Ella siempre querrá más.
El Deleite
Ella deberá acercarse al borde de la cama mientras su amante se arrodilla al frente, dejando su pene a la altura de la vagina. La mujer debe abrir las piernas y recibir con pasión a su pareja. Ella puede envolverlo con sus piernas mientras él se deleita con sus senos.
El Molde
Es una posición tierna, donde van a "cucharear". Los dos se tienen que acostar en posición fetal, él atrás de ella. Ella debe tener las piernas cerradas para mayor roce del pene, mientras él hace movimientos suaves y ritmados, con una penetración lenta y profunda. Las manos de él quedarán libres para que tenga acceso a los senos y al clítoris.
El Sometido
Mientras el varón permanece acostado boca arriba en la cama o el suelo totalmente recto, ella se coloca encima de él con las piernas abiertas, como si lo estuviera montando, pero dándole la espalda. Los movimientos son hacia arriba y hacia abajo, lo que permite una penetración profunda.
Cara a cara
Aquí el hombre es el que permanece recostado en la cama boca arriba mientras la mujer se posa sobre él, cara a cara. Ella debe abrirá las piernas para dejar que el pene entre en su vagina mientras ambos se deleitan besándose.
La Fusión
Él debe sentarse un poco inclinado hacia atrás, con las palmas de las manos en el suelo. La mujer debe sentarse sobre él, con las piernas estiradas o flexionadas, manteniendo también su espalda reclinada hacia atrás y apoyándose con las palmas de las manos tal como lo hace su pareja.